miércoles, 4 de julio de 2007

Recuperando la memoria histórica contemporánea. CGT y la falsedad como estrategia.

SOV Madrid de CNT-AIT  www.cnt.es/sovmadrid

Hay algo mucho peor que servir a los intereses de los explotadores del mundo. Y es no tener el valor suficiente para llamar a las cosas por su nombre, para admitir lo que somos y lo que hacemos, para reconocer el papel que representamos. La vergüenza de intentar aparentar algo mucho más legítimo y honrado de lo que en realidad hacemos. Ese papel lo representa fielmente CGT todos los días, y no hablamos de las personas, sino de la trayectoria consumada y contrastada de esta organización. CGT es el resultado del intento más burdo del poder por destruir la CNT.

Demasiados años llevamos desenmascarando la falacia y desfachatez de los sindicatos de Estado CC.OO., y UGT, de los sindicatos amarillos, corporativos y demás. Ninguno de ellos debería llamarse sindicato ni organización obrera, pues su acción es contraria a los intereses de los trabajadores/as y favorable a la patronal y el estado, enemigos declarados del movimiento obrero. Pero al menos esas organizaciones lucrativas (en definitiva empresas de servicios sindicales) no tienen el cinismo de proclamarse anarcosindicalistas. Es hora de poner las cosas en su sitio.

El intento de aniquilar CNT mediante su “institucionalización” empieza recién llegada la transición. El ministro fascista Martín Villa invita oficialmente al afamado anarquista Abad de Santillán para que "reorganice" la CNT tras dos años de crecimiento confederal. Y seguidamente ofrecen todo tipo de beneficios al sindicato si éste se institucionaliza, se convierte en fiel servidor del sistema, y olvida para siempre su carácter revolucionario. A continuación la estrategia del poder pasa por la máxima infiltración en los Comités de la Confederación, desconociendo que el poder de ésta radica en la capacidad de decisión de sus asambleas, mientras que los Comités son solo instrumentos al servicio de ellas. Uno de los primeros órganos infiltrados será la Comisión Regional de Cataluña. Y su primera manipulación, una campaña junto a UGT, USO y la SOC catalana para establecer un “frente sindical” y frenar a CC.OO.

Pero en todo momento las bases del sindicato echan por tierra los planes reformistas de Martín Villa y sus acólitos infiltrados, como se demuestra en el boicot a las jornadas de movilización convocadas por la COS (Coordinadora de Organizaciones Sindicales) o el tremendo trabajo de solidaridad con la huelga de Roca de Gavá en 1976. Tras ello vino la estrategia policial, de represión y detenciones. Pero la movilización anarcosindicalista no se detiene: el mitin de San Sebastián de los Reyes, la legalización, las Jornadas Libertarias Internacionales de Barcelona, los mítines de Valencia y Montjuich y la huelga de gasolineras en Cataluña son algunos ejemplos de la frenética actividad de relanzamiento que desarrolla CNT en esos momentos.

En 1977 la CNT es la única organización sindical que se niega a firmar los Pactos de la Moncloa, una estrategia para integrar a los sindicatos en el juego político y acabar para siempre con el sindicalismo revolucionario y asambleario. La CNT, fiel a sus principios, rechaza participar de las elecciones sindicales, comités de empresa, subvenciones, liberados y un largo etc. de privilegios que el estado ofreció a todos aquellos que bajaran la cabeza ante el "pacto social", aceptando poner además punto final a la "conciliación" social tras la guerra civil y los 40 años de dictadura. Más tarde, ante la negativa de la CNT a doblar su rodilla, los instrumentos del gobierno (primero UCD y después PSOE) ponen en marcha todos sus recursos para desarticular la CNT a cualquier precio. En 1978 la Brigada Político Social organiza el atentado de la sala Scala e intenta inculpar a la CNT.

La estrategia de infiltrar los Comités no tiene éxito, gracias a la horizontalidad del sindicato. Por eso la siguiente maniobra es organizar reuniones “paralelas” de determinados afiliados de los sindicatos que son absolutamente inorgánicas. Esto provoca la expulsión de muchos afiliados por no respetar los acuerdos y la orgánica de la Confederación. Pero la estrategia del poder ya era evidente: romper la CNT provocando una inevitable escisión.

En este contexto comienza en 1979 en Madrid el V Congreso de la CNT En este congreso, el 90% de los 750 sindicatos federados ratifican los principios, tácticas y fines del anarcosindicalismo. Se rechaza frontalmente todo colaboracionismo con el Estado, los comités de empresa, las subvenciones y todo planteamiento que contradiga los principios básicos de autogestión, acción directa, horizontalidad y apoyo mutuo. Literalmente en el acta del V Congreso se puede leer:
“Las elecciones sindicales suponen la implantación del método parlamentario burgués en el ámbito de la empresa, impuestas por el Gobierno con el apoyo de las centrales sindicales colaboracionistas.”

Durante el Congreso algunos delegados/as continúan con las reuniones “paralelas”, ante la imposibilidad de imponer sus criterios al resto de la organización. Dichos delegados llegaron incluso a falsear los acuerdos de sus sindicatos para lograr su objetivo. De esta forma, tras los acuerdos adoptados, 53 delegados (de un total de 500), el sector reformista, decide abandonar libremente la Confederación con el objeto de poder atacarla desde fuera. Las dudas sobre la transparencia y democraticidad del Congreso no tienen fundamento alguno, pues los delegados “escisionistas” formaron parte de las Comisiones, Mesas y debates de las sesiones. Gozaron de su voto proporcional como cualquier sindicato, e incluso tuvieron su propio candidato a Secretario General. Todo ello no solo está recogido en las actas, sino también en más de cien horas de filmaciones en vídeo.

Los acontecimientos de después hablan por sí solos. Los medios de comunicación burgueses dan total publicidad al grupo escindido. El gobierno les proporciona ayuda administrativa y económica, con lo que pueden celebrar el Congreso de Valencia, donde ratifican su reformismo y rechazan el comunismo libertario. En marzo de 1980 la CNT se reúne en Conferencia de Sindicatos en Barcelona y denuncia el montaje escisionista a la vez que ratifica los acuerdos del V Congreso.

Pero aún quedan en los Comités de CNT elementos que pretenden manipular la organización y dirigirla a su antojo. El Secretario del Comité Nacional José Bondía mantiene una reunión secreta con Alfonso Guerra negociando una auténtica oferta de compra de la CNT. Todo resulta inútil para ellos, pues la horizontalidad de la CNT permite a los sindicatos desarticular todo intento de manipulación jerárquica. Como consecuencia se convoca el Congreso Extraordinario de Torrejón en marzo de 1983 (continuación del VI Congreso de Barcelona), donde de nuevo se ratifican los acuerdos y principios del V Congreso. Tras ello, 26 sindicatos abandonan la Confederación.

Escindidos y expulsados convocan el “Congreso de Reunificación” en 1984. Gracias al dinero recibido del estado, iglesia y demás poderes fácticos (de otra manera hubiera sido imposible, pues era una organización sin recursos), pueden realizarlo en el Palacio de Congresos de Madrid, protegidos por la Policía (que ayuda a revisar las credenciales) ante la concentración que fuera realizan los militantes de CNT. Todo ello está reflejado en un acta notarial que CNT levantó para dejar constancia.

Tras ello vino la pugna por las siglas. No solo abandonaron por su cuenta CNT, sino que pretendieron llevarse con ellos el nombre y la historia del sindicato. La pretensión es tan repugnante que hasta el colectivo de presos libertarios de Carabanchel declaró estar dispuesto a realizar una huelga de hambre hasta la muerte si se intentaba arrebatar a la CNT su identidad. El litigio lo resuelve la despreciable justicia burguesa, proceso al que se llega de la misma forma que cuando se lucha contra un patrón por la readmisión de un trabajador despedido. Pero la CNT nunca hubiera abandonado su identidad aunque hubiera tenido que volver a la clandestinidad.

No pueden existir ya dudas de que la escisión fue protagonizada por una pequeña minoría de la Confederación. No existen dudas de que abandonaron por no aceptar las reglas y acuerdos de la mayoría que deseaba seguir fiel a los principios y finalidades. Desde entonces, llamándose ya CGT, este grupillo aceptó todo el juego político y jerárquico: elecciones sindicales, comités de empresa, subvenciones estatales, cursos de formación, liberados… y todas las prácticas repulsivas que todos los días traicionan a los trabajadores. Hasta hoy ese ha sido su camino.

La anarquía es, entre otras cosas, ausencia de jerarquías. La CGT pretende llamarse anarcosindicalista sin creer en los principios del anarquismo. Los comités de empresa son estructuras jerárquicas, pues unos pocos deciden por muchos otros. Los liberados son privilegiados respecto del resto de trabajadores. Las elecciones sindicales son la misma farsa estatal pero a una escala distinta. Recibir subvenciones significa venderse, pues nadie muerde la mano del que le da de comer. Se le puede dar las vueltas que se quiera, pero todo ello va en contra del anarcosindicalismo. No solo lo decimos nosotros/as; la AIT lo deja muy claro en sus estatutos. Jamás un pseudosindicato como CGT podría entrar en la Internacional Anarcosindicalista.

La desfachatez de esta organización ha llegado al punto de que recientemente han reclamado al Estado la devolución de 114 propiedades de CNT incautadas durante la Guerra Civil y la dictadura. Su vergüenza no tiene límites. Su comportamiento le priva de toda dignidad para teñir de rojo y negro sus emblemas.

La unidad anarcosindicalista es una falacia. Los anarcosindicalistas siempre han estado unidos, pues nunca han tenido miedo a la horizontalidad de las decisiones. Nunca perdimos esa unidad. No puede haber entendimiento posible con quien se vende al estado y al patrón. Quien quiera llamarse anarcosindicalista, que lo ponga en práctica todos los días, y si no, que acepte su papel y condición de ruin servidor del estado.

viernes, 29 de junio de 2007

Crónica 2º aniversario monumento fusilados en Puerto Real.


La ‘Asociación por la Memoria Histórica Social y Política de Puerto Real’ celebró el segundo aniversario de la inauguración del monolito dedicado a quienes fueron fusilados en 1936 por los golpistas y sus sicarios fascistas en Puerto Real a causa de su militancia anarquista, republicana o masónica; o simplemente por haber sido interventores o apoderados de un partido político de izquierdas, o por ser ‘acusado’ de simpatizar con esos ideales. Aunque en muchísimos casos verdaderos motivos de esas ‘terribles’ imputaciones fueron la envidia e incluso un simple pretexto para arrebatar el patrimonio a sus legítimos propietarios.
El acto consistió en la lectura de un manifiesto por parte del portavoz de la organización, Francisco Aragón Garcés, quien adelantó que pronto se reunirá una Comisión Técnica que iniciará los trámites para proceder a la exhumación de los restos que se encuentran en la hasta ahora enorme y única fosa común localizada en Puerto Real. Siguió el testimonio de uno de los familiares de los fusilados, Paco Lebrón y la interpretación de una poesía cantada de un poema del uruguayo Mario Benedetti, concluyéndose el acto con una ofrenda floral en la que participaron las cerca de 300 personas asistentes. No faltaron ni las banderas anarquistas ni las tricolores republicanas
Alrededor de 250 personas se dieron cita en el Cementerio de Puerto Real atendiendo a la convocatoria que hizo la Asociación ‘Memoria Histórica Social y Política de Puerto Real’ para homenajear a los puertorrealeños fusilados en Puerto Real en 1936 de mano de los golpistas y fascistas que se alzaron contra el legítimo y legal régimen democrático republicano. Pero también a quienes padecieron expolios de mano de los asesinos falangistas, prisión, trabajos forzados, internamientos en campos de concentración (tanto dentro como fuera de nuestras fronteras) y exilio.
La citada Asociación está integrada por los sindicatos CNT y UGT, además de por las Agrupaciones Locales del PSOE, Juventudes Socialistas, PA y Los Verdes. También forman parte de la citada entidad el colectivo ecologista ARGAIRA y Derechos Humanos, según comunicaron a DIARIO Bahía de Cádiz fuentes de la organización. Lo cierto es que la convocatoria obtuvo una masiva respuesta. Entre los presentes, además de los militantes de las entidades arriba enumeradas, se contaron numerosos ciudadanos que acudieron a título particular. También hubo representantes de otras Asociaciones para la Recuperación de la Memoria Histórica de la Bahía, como AMERE de San Fernando y JEREZ RECUERDA.
El acto comenzó con la lectura de un manifiesto de boca de Francisco Aragón Garcés, portavoz de la Asociación y secretario de organización de CNT-Puerto Real. En él se hizo alusión a quienes fueron “vilmente asesinados hace algo más de 70 años” por los ejecutores del régimen franquista. Al terror sistemático y al posterior silencio absoluto en torno a la cruel represión colaboraron, según leyó Aragón, los terratenientes aliados con la alta burguesía, así como una Iglesia católica que no quería perder sus privilegios ni su poder ideológico”. Y también como consecuencia, esos poderes fácticos actuaron “silenciando vidas; silenciando la cultura; silenciando la democracia; silenciando las ideas; silenciando la actividad sindical, política y social; silenciando la libertad y borrando de la memoria colectiva la esperanza revolucionaria de todas estas personas que dieron su vida por un mundo mejor”. Sin embargo, ese objetivo de “masacrar y exterminar” las ideas no lo lograron, “porque la semilla de la libertad no pudo ser segada gracias a la actividad de hombres y mujeres que siguieron y siguen comprometidos en la defensa de estos valores, tomando el relevo de quienes fueron injustamente ejecutados y represaliados, relevo del que formamos parte todos quienes estamos en este acto”. Finalizó su alocución Francisco Aragón animando a que este tipo de homenajes fuese “obligatorio para todos nosotros” y deseando que se repitiera en los años venideros. También refirió el orador que lo que comenzó siendo en Puerto Real una Plataforma acabó convirtiéndose en Asociación en 2006, para gozar de la personalidad jurídica que le permitiese realizar todos los actos necesarios en aras de la recuperación de la Memoria Histórica.
Uno de los objetivos de la entidad es conseguir la exhumación de los enterrados en la enorme fosa común sita en el cementerio puertorrealeño, camuflada bajo una capa de hormigón que la ha convertido en lo que a simple vista parece un espacioso pasillo entre panteones y nichos. A la inminente reunión de la Comisión Técnica que se celebrará la semana próxima, acudirán entre otras personalidades la Delegada en Cádiz de la Consejería de Justicia de la Junta, el catedrático de Medicina Legal de la Universidad de Cádiz y varios arqueólogos. Con una emocionada y cerrada ovación, tras las palabras de Paco Lebrón –familiar de uno de los fusilados- y la interpretación cantada de un poema del uruguayo Marío Benedetti, entre la bandera anarquista y la tricolor republicana, la ofrenda floral realizada por muchas de las personas asistentes puso final al acto. Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica, Social y Política de Puerto Real

jueves, 21 de junio de 2007

EXPOLIANDO LA MEMORIA HISTORICA



Desde la Confederación Nacional del Trabajo (CNT-AIT SOV de Cádiz), hacemos pública denuncia del sistemático expolio que, por parte de CGT, se está realizando de las señas de identidad de nuestra organización.
Desde hace años, dicho ente, denominado CGT, viene haciendo un uso fraudulento, y falaz de las principales señas identitarias de la CNT-AIT, apropiándose incluso durante un tiempo de nuestras propias siglas –amparados por el terrorismo de Estado de la época-, hasta que una sentencia del Tribunal Supremo así como un cúmulo de pruebas en su contra, desmanteló todo un montaje de intento de destrucción de la propia CNT por parte de los principales mentores de ese artefacto sindical.
Ahora, aquí en la ciudad de Cádiz, los principales mentores de CGT, vuelven a urdir el mismo tejemaneje, al realizar una exposición sobre…LA CNT!!! La desfachatez y la deriva esquizofrénica de los principales líderes de ese "sindicato" llamado CGT parece no tener límites, intentando, de la manera más burda, pueril, continuar con el saqueo y el expolio de toda una memoria, unos hechos y un@s compañer@s que pertenecen al patrimonio de CNT. De hecho –y para prueba vale un botón- parecen pretender, con este burda intentona de exposición hacer suyos a personajes tales que Federica Montseny o Juan Gómez Casas. Personas estas, que, desde que los líderes de CGT intentaron fiscalizar y hacer desaparecer a CNT, criticaron dura y firmemente a esos tipos que tan solo pretendían medrar, hacer política y mejorar su nivel de vida a costa precisamente de la propia CNT y, por extensión, de la propia clase trabajadora.
Pensamos que reclamar, CGT, el patrimonio incautado a la CNT por los fascistas es un acto de dudosa moralidad y contraproducente para los intereses de la clase trabajadora. Vosotros dejasteis este sindicato, porque nuestra estrategia no os parecía válida. Preferisteis pedir subvenciones al estado para dar no importa qué cursos y tener liberados. Ahora también queréis sacar provecho del sindicato al que abandonasteis.
Amparándose, pues, en el fraude, en la palmaria prostitución de la realidad, en las subvenciones estatales y en un moral que roza la pura mezquindad, asistimos a un nuevo intento por parte de esa CGT de expoliar, de saquear y de apropiarse de lo que ellos mismos quisieron destruir, pero no pudieron.
Así pues, desde CNT, denunciamos una nueva intentona por parte de esa CGT de Expoliar y Prostituir la Memoria Libertaria de todo un colectivo de personas que tuvieron como señas de identidad la verdad y la dignidad, precisamente lo contrario de lo que predomina entre los mandamases de CGT, tal y como demuestran su forma de hacer y de actuar, basadas única y exclusivamente en el engaño, el expolio y el saqueo de lo que nunca les perteneció y nunca les pertenecerá

LAS CENIZAS DEL SCALA: INTENTO DEL ESTADO DE CARGARSE A LA CNT




A las 13:15 horas del domingo 15 de enero de 1978, tras una manifestación contra los Pactos de la Moncloa convocada por la CNT en el centro de Barcelona, un grupo de jóvenes anarquistas lanzaba varias botellas incendiarias contra el restaurante espectáculo barcelonés Scala, en la esquina de Consell de Cent y paseo Sant Joan, que ardió como una pira. Las consecuencias de aquel acto, que tuvo una enorme repercusión, fueron la muerte de cuatro trabajadores –Ramón Egea, Juan López, Diego Montoro y Bernabé Bravo-, la destrucción de un local muy popular y el fin de la resurrección de la CNT.
Casi 30 años después, nadie pone en duda el trascendental papel desempeñado por un confidente de la policía, Joaquín Gambín, "el Grillo", que se infiltró en la CNT y dirigió el atentado. Aquellos días, el centro de Barcelona era un hervidero mezcla de radicalismo y de personajes siniestros, que protagonizaban casi a diario duros enfrentamientos con la policía. Gambín, como "el Rubio" o "el Legionario", formaba parte de aquel oscuro submundo entre la delincuencia y la colaboración policial.
El fiscal del caso Scala, que se juzgó en Barcelona en diciembre de 1980, Alejandro del Toro, escribe en "Cuadernos Jurídicos" (noviembre de 1994) que la información extraprocesal que logró sobre Gambín "era estupefaciente". Y añade que "carecía de sentido que un delincuente profesional, casi cincuentón, reclamado por diversos juzgados, hubiera sentido... tales ideologías libertarias, hubiera colaborado con ellos (los presuntos responsables) en conducirles por Barcelona en su SEAT 1430, en enseñarles la fabricación de cócteles molotov y en dirigirlos sabiamente". Pero lo cierto es que a las pocas horas del incendio, sigue escribiendo el fiscal Del Toro, "unos policías de Madrid comunicaron a sus colegas de Barcelona los nombres y señas de los autores, omitiendo cualquier referencia al Grillo. Más claro que el agua". El nombre de Joaquín Gambín aparecería después, en las declaraciones de los detenidos.
El entonces ministro de Gobernación, Rodolfo Martín Villa, presentó la detención del grupo en apenas 24 horas como un triunfo. La policía andaba necesitada de éxitos, temerosa de que la transición conllevara una purga en el cuerpo. Para los dirigentes de la CNT, estaba claro que había sido un complot policial para acabar con la emergente central libertaria. Los condenados, que nunca han aceptado su participación directa en los hechos pero sí en la preparación de los cócteles, se siente víctimas de manipulación por los servicios secretos.
La vista del caso Scala, en diciembre de 1980, no contó con el testimonio de Martín Villa, solicitado por las defensas (Loperena, Palmés, Krauel y Seguí), ni con la presencia de Gambín, fugado de la prisión de Elx en extrañas circunstancias. A pesar de varias órdenes judiciales de captura, la policía no lograba dar con el Grillo. Pero sí la prensa.
Fue el periodista Ferran Sales quien, en plena vista del juicio, dio con el confidente en Rincón de Seca (Murcia) y más tarde, Rafael Cid y Día Herrera lo entrevistaban en "Cambio 16". El comisario José María Escudero, alias ‘Escubi’, era mi jefe directo", declaró. Escudero era un policía de la "cuadra Conesa", un oscuro superagente implicada en diversos trabajos sucios. Gambín cobraba 45.000 pesetas mensuales por sus "trabajos" de infiltración o por constituir el Ejército Revolucionario de Ayuda al Trabajador (ERAT), grupo que practicó varios atracos antes de caer en otra "brillante" operación policial. Por la delación de Scala cobró 100.000.
La sentencia condenó a José Cuevas, Javier Cañadas y Arturo Palma a 17 años de prisión como autores de homicidio involuntario y por fabricar explosivos. Luis Muñoz fue condenado a dos años y seis meses por complicidad y Rosa López, a cinco meses por encubrimiento. Estas penas indignaron a sectores de la extrema derecha por considerarlas demasiado suaves. El recurso presentado por los defensores, por quebrantamiento de forma y denegación de pruebas por la no comparecencia de Martín Villa en la vista, fue rechazado por el Supremo.
La presión sobre la policía por el asunto Gambín se multiplicó a raíz de la vista y de las exigencias, en aquel sentido, del indignado fiscal Del Toro, que desde instancias judiciales conservadores fue acusado de "simpatizar con los anarquistas".
El representante del ministerio público se defendió años después escribiendo que, ante "el escándalo judicial" que representaba una vista sin el Grillo, "mi problema fundamental era no cubrir de ridículo mi carrera". Porque "todo estaba cojo y propicio a las más desaforadas imaginaciones".
Gambín siguió escabulléndose. Se hizo pasar por un tío suyo que murió y se organizó su propio entierro en Murcia, al que asistieron, incluso, algunos dirigentes de la CNT que le seguían los pasos. Esta depurada técnica de camuflaje ya la había practicado con ETA y una esquela que logró que publicara "Egin".
Finalmente, en diciembre de 1981, el Grillo era detenido, tras un tiroteo, en Valencia. Dijo que se entregó harto de que la Brigada de Información le hubiera abandonado.
La segunda vista por el caso Scala se vio en diciembre de 1983, con un solo acusado: Joaquín Gambín. "La Vanguardia" informó aquel día que "es la primera vez que se juzga en España a un confidente policial".
La sentencia le condenó a siete años por concurrencia a manifestación con armas y preparación de explosivos. Las cenizas del incendio se posaron definitivamente.




Extraído de la Vanguardia

jueves, 14 de junio de 2007

HOMENAJE A LOS FUSILADOS EN PUERTO REAL


Estimado compañero: Como ya sabéis el S.O.V de CNT forma parte importante dentro de la Asociación por la Memoria Histórica Social y Política de Puerto Real, donde hemos tenido una gran actividad en lo que se refiere a la recuperación de la memoria de todos/as que fueron asesinados y represaliados. Dentro de toda esta actividad el acto mas importantes o el más emotivo fue el de la inauguración del monumento en el cementerio de este pueblo, tomando el compromiso de recordarlo todos los años con un pequeño, pero no menos importante, acto donde leeremos un manifiesto para posteriormente depositar flores.
Por lo que esperamos tu participación y la de los tuyos el próximo día 17 de Junio a las 12 horas en el cementerio de Puerto Real.
Un fuerte abrazo anarcosindicalista

miércoles, 13 de junio de 2007

lunes, 11 de junio de 2007

Presentan el libro: La Jabalina, una miliciana en la Columna de Hierro


María Pérez Lacruz, que con el tiempo sería conocida como María, la Jabalina, nació el 3 de mayo de 1917, en Teruel. Joven anarquista, en defensa de sus ideales, se incorporó a la Columna de Hierro. Fue herida en Puerto Escandón (Teruel) y fue ingresada en el Hospital de Valencia, donde permaneció varios meses. Trabajó en la siderúrgica saguntina, convertida en fábrica de material de guerra. Al terminar la contienda civil, María la Jabalina fue juzgada en consejo de guerra y condenada a muerte. La sentencia fue ejecutada en Paterna el 8 de agosto de 1942. El autor de esta investigación (Manuel Girona, ex presidente de la Diputación de Valencia, ex alcalde de Sagunto y ex síndic major de Comptes) ofrece “la demostración con pruebas irrefutables de la inocencia de María”, y rebate las acusaciones vertidas sobre la protagonista de esta atroz historia de tiempos crueles. “Este libro no es una novela; no hay en él ni una línea de ficción. Solamente nos hemos permitido imaginar y transcribir lo imaginado, en las primeras páginas, cuando relatamos el nacimiento de María. Después hemos dejado los hechos con toda su crudeza, sin añadirles nada propio. Todo lo que el lector va a leer está sustentado por documentos, y si hay algún error, es fruto de la mala calidad de la fuente y no de la intención del autor”, explica Manuel Girona en la inicial ‘Advertencia al lector’. Una miliciana en la Columna de Hierro fue presentado el 16-2-2007 en el Centro Cívico de Puerto de Sagunto