miércoles, 3 de febrero de 2010

MATIZACIONES SOBRE LIBRO NOSOTROS DE MIGUEL AMORÓS




Miguel me gustaría hacer algunas matizaciones en referencia al libro Nosotros, que has escrito sobre el compañero Pellicer entre otros (gracias por escribirlo), pues he encontrado errores y erratas, algunas de ellas graves, que distorsionan los hechos e inducen a error al lector, sobre la información que te facilité sobre mi padre, mi tío y mi madre y que por imprenta o páginas no han sido trasladadas exactamente como te las conté. Espero Miguel que corrijas esas confusiones (de todas formas repito gracias por el libro). Y son éstas:

Página 77
Respecto al barco que debía llevarle a Villa Cisneros del cual fue sacado por el tío Reyna, fue en el 32 y no en el 34. El Buenos Aires, que sale el 10 de febrero a las 4 de la madrugada de Barcelona, con 160 compañeros entre ellos, Ascaso, Gregorio Jover y Durruti, entre otros, hacia el puerto de Cabra y Villa Cisneros, hace escala en Valencia, en el 1932.


Pagina 128
Maruja Veloso (que no María), compañera de José Pellicer, asume la dirección del hospital de retaguardia de Segorbe, cuando la Columna llega a él, ya que la monja directora de éste y otras monjas se van, cuando José Pellicer les dice que las que quieran quedarse que se queden y las que quieran irse que se vayan que no teman que no les ocurrirá nada. Da la impresión que Maruja trabajaba allí con anterioridad, pues no conocía Segorbe.

Pagina 210
Errata del pie de foto del dibujo (II).
El dibujo no es el de mi tío Pedro es el de mi padre José Pellicer.
Otro error es el pie de foto de la IX.


Pagina 259
Donde dice eran dos polos opuestos, José Pellicer era “dialogante”, no lo dice Bernardo Garrigues, si no Gregorio Gallego, que además añadió que era genialoide y un perfecto estratega en las huelgas (más adelante enviaré el texto con la entrevista de Gregorio Gallego) lo que Garriges dice es que fue grande, grande en todo, entre otras cosas. Donde comenta que Pellicer se cruza con el compañero Gregorio (del Alto Estado Mayor) lo que sucede es que se conocen cuando se reúnen Pellicer Mera el mismo un alto militar republicano entre otros para preparar la estrategia del ataque a Teruel.
Más adelante enviaré las opiniones de Gregorio, Bernardo y otros compañeros.


Página 308
Respecto al rapto de Pellicer por el SIM, sucede en el hospital donde está convaleciente de las heridas que recibe en el frente (29 de Julio/12 de agosto del 37), cuando baja a charlar con los compañeros al salir de la habitación es la última vez que lo ven, hacen correr la voz de que a huido. La convalecencia en El Vedat es al salir del hospital (30 de octubre del 36-18 de Noviembre), a raíz de la herida que recibe en el ataque de la plaza de Tetuán cuando para la comitiva para intentar dialogar con los comunistas parapetados con ametralladoras y comienza el tiroteo; el que le dispara, años mas tarde sería diputado de Izquierda Unida en las Corts Valencianes.

Página 310
Al final de esta página las ultimas tres líneas, tan raras ellas, supongo que debido a un error de interpretación, Maruja Veloso va directamente a ver a José Díaz –al que conocía, pues la había pretendido en su momento-, no tuvo que ir a través de nadie, pues excepto a él, no conocía a nadie allí. Otra errata más, ya son varias, ¿pero, quién las comete...?, cuando le pregunta Maruja: ”¿Dónde está Pepe?”, éste la mira y le contesta: “Lo tenemos en Valmayor”. “Pues sácalo”, “No puedo, sacarlo vosotros”.

Página 314
Quiero aclarar respecto a lo que se dice en esta página, que Mares no fue comandante de la 83B, sí comandante de batallón, a Pellicer lo sustituye en el mando cuando es raptado el compañero José Penido Iglesias.


Página 315
Para Extremadura salen de Valencia los compañeros en otoño del 38, en octubre más concretamente, no en marzo. En noviembre mi tío Pedro ya está a las órdenes directas del general Miaja en Madrid/ Alcalá de Henares.
Lo de Extremadura duró un suspiro, salieron incluso sin armas, dicho por el compañero Clodoaldo.

Pagina 327 - 328
Lo narrado por Leiva, no responde a la realidad de los hechos, confunde a mi tío Pedro con el diputado comunista Sousa, afortunadamente mi tío no es torturado nunca (¿dónde estaba Leiva, que no se entera?) ni tampoco paseado por las cárceles del Bajo Aragón. Al que casi le sacan el ojo es a su hermano Pepe, al que cuida y consuela. Como dice Antonio Rico en la pagina 328, a quien están torturando con mi padre es al diputado comunista por Canarias, Sosa Acevedo, además de estas terribles torturas (me hubiera gustado que no las hubiese detallado, como no hizo Antonio Rico) tuvo que sufrir doce simulacros de fusilamiento en el traslado del Castillo de Santa Bárbara a Valencia; en el primero pensó: ”No van a saber dónde estoy”, luego se dio cuenta que era una broma macabra.
A mediados de Junio del 37, releva de noche a la 61ª Brigada que había sufrido un fortísimo ataque por parte de legionarios, portugueses y regulares (al compañero Arteseros, Antonio Arteseros lo releva un joven teniente de la 83) y estaba en franca retirada, logran parar el ataque haciéndoles retroceder varios kilómetros dentro de las líneas nacionales mas allá de Terriente, zona de Tramacastilla, en la montaña que está a su espalda, cerca del pueblo de Nogueras.

Página 331- 332
El carguero que sale de Valencia es el Campeón, al que se niega a subir pese a los ruegos de la familia: ”Sin Pedro no nos vamos”, da a los compañeros los mil dólares que había en la caja para el exilio y manda a Vicente a buscar a Pedro a Madrid, no lo encuentra, Pedro ya está en Alicante. Cuando vuelve salen hacia Alicante con el compañero Orto que acababa de llegar.


Página 356
En las páginas que se lee que los hermanos Pellicer tenían a tanta gente escondida de derechas en casa que llegaron a dormir en el cuarto de baño, que Pepe vivía con su hermano en la casa aunque no solía ir a Valencia, aclaro: Mi padre vivía con mi madre en el cuarto piso y jamás tuvieron a nadie escondido en ella. Anterior al 36, José Pellicer vivía, como es lógico, con su madre, su hermana Lolita, su hermano Vicente, su hermano Pedro y su mujer Trini (de quienes era la casa), su hijita y la niñera. La única persona a la que, efectivamente, se le dio cobijo habilitando la bañera (dicho por mi tío Vicente) fue Gil Senis, como el mismo aclara en el juicio del sumarísimo, por ser su hermano cuñado de mi tía Trini a quien su hermano había rogado que lo tuviera escondido en la casa: Fueron las mujeres de la familia las que decidieron esconderlo. Respecto a otras cuatro personas pululando por la casa, en la que había cuatro habitaciones ocupadas por mi abuela, tía, tío, tíos Pedro y Trini niñera y la pequeñita, aquello hubiera parecido el andén de una estación y muy poco discreto. Pedro Pellicer era una bellísima persona, un compañero cabal en lucha, que no se dedicaba a dar cobijo en su casa a quinta columnistas, seamos serios, por favor, aunque se sabe que ambos salvaron muchas vidas como muchos otros compañeros, favor que nunca les fue devuelto a ninguno de ellos, me gustaría saber Miguel de dónde has sacado esa información que a mi no me consta, quizás está demasiado escuetamente explicada, tú sabes y todos sabemos que lo que estaban plagados los sumarísimos y lo que se decía para poder salvarlos.

Paginas 349 –350-351
Respecto a la visita de Serrano Súñer y el embajador alemán, a Pellicer, no se le manda un enviado, se desplazan ambos a la Modelo desde Madrid, insisto, es a Peiró a quien Solís le envía un propio y los hechos suceden de la siguiente manera: El director de la Modelo y el enviado de Solís visitan, el director a Pellicer y el enviado a Peiró en sus celdas por la tarde, recibiendo como todos sabemos la negativa de ambos, que por cierto, ninguno de los dos sabia que uno y otro estaban recibiendo esas propuestas. A Peiró la creación del sindicato vertical y a Pellicer la creación de células anticomunistas en Alemania y el norte de África y, ante la negativa a la mañana siguiente, se les convoca a los dos al despacho del director de la Modelo (es absolutamente imposible que hubiese un preso de testigo, la entrevista era secretísima, allí sólo estaban los descritos) Peiró y Pellicer se reiteran en su negativa, diciéndole Pellicer a Serrano Súñer”: “No colaboraré con el enemigo, no traicionaré mis ideales ni a mis compañeros.” Ç
La cita de Juan hijo es totalmente errónea Miguel, la cita que yo te expliqué y cuya copia te facilité aclarándote el error, eres muy consciente de que no es correcta.
Estos dos admirables hombres, uno de ellos mi padre, prefirieron perder la vida, por coherencia y dignidad personal, a traicionarse a sí mismos y a sus compañeros. Jamás he comprendido la estúpida y maquiavélica maniobra del gobierno franquista.
Protagonizada por su ministro de exteriores, Serrano Súñer, de acceder a la petición del gobierno alemán, El desplazamiento de Serrano Súñer con el embajador alemán para hacer la propuesta a Pellicer tuvo lugar el 4 de Abril del 42.
Pellicer ya estaba juzgado y condenado a muerte, la negativa lo que hizo fue precipitar la ejecución de ambos compañeros.


Paginas 363- 364
En la carta de despedida cuya fotocopia del original le di a Amorós, cuando escribe: “Cuidad mucho a Madre”, ha sido alterada y pone: “Cuidad mucho a mi madre”. Mi padre no era hijo único, eran cuatro hermanos, uno iba a ser fusilado junto a él, aparte de que se siempre se referían a mi abuela como a Madre. En cualquier caso no acabo de entender cómo se altera, aunque mínimamente, su carta de despedida cuando en estas paginas se narra el fusilamiento de Pellicer, que yo te conté, que mi madre me contó a mí y a ella el enterrador de Paterna, presente en los fusilamientos y que doce años mas tarde me lo ratificó a mí también todavía impresionado. Inexplicablemente, después de la descarga Pellicer no es herido ni ha caído, el oficial del pelotón, según la versión del enterrador que es la que le cuento a Miguel, duda unos segundos frente a mi padre impresionado por su entereza, entonces Pellicer le mira y le dice: ”Esto se acabó, ya está”; es cuando el oficial le dispara en la frente. Es el único que tiene el tiro en la frente y que años después yo he visto cuando hay que sacarlos del nicho debido a unas inundaciones, cuyo forense dice (que tiene que testificar con los familiares presentes los cuerpos de todos) que el tiro se ha hecho a una cortísima distancia, de frente y estando el cuerpo de pie, es la única herida que presenta el cuerpo.
Lo del balbuceo que Amorós se ha sacado de la manga no lo entiendo. Cuando te llamé por teléfono Miguel, para que me explicaras a qué se debía esto, me dijiste que lo pusiste de tu cosecha, que te parecía mejor, que se te había ocurrido: ¿Cómo es posible la alteración de una carta y de un fusilamiento?. Me has asegurado que ésto lo aclararás como es debido en tu página web. Pellicer no balbuceaba, como tampoco muchos valientes compañeros que se enfrentaron a la muerte con gran dignidad y entereza. Otra cosa, mi padre no le pasó la mano por la espalda a su hermano, como te conté, le paso el brazo por el hombro cuando dice: “Vamos Pedro”, después de rechazar el crucifijo. Lo demás es correcto. Quisiera añadir que cuando los sacaron/sacaban de la Modelo para ser fusilados ponían en los altavoces a todo volumen el pasodoble Suspiros de España.

Respecto a cuando se arranca los galones en Alicante, sucede cuando sube al único barco para oficiales que todavía esta allí apunto de salir, el iba con el uniforme, al llegar arriba se vuelve porque ve que sus hermanos no le siguen, no les han dejado subir, es cuando se arranca lo galones, los tira, baja la pasarela y se reúne con sus hermanos, sin ellos el tampoco se va.

Respecto a lo que se narra del dibujo que Rawicz hace a mi padre, quiero aclarar que mi yaye no va a la Modelo a darle las gracias, sino que manda con una nota a su hija, mi tía Lolita, con el ofrecimiento y las gracias. Mi yaye nunca fue a la Modelo ni a ver a sus hijos, quisieron evitarle ese dolor. Aclarar que la foto de la que se hace el dibujo no aparece por que sí, la llevó mi tía Lolita que, lógicamente, la tenían en casa, foto que por otra parte estuvo expuesta en Valencia a gran tamaño durante toda la guerra en el escaparate del estudio fotográfico donde se le había hecho.

Página 5
Mi abuelo era exportador de granos y cereales y abastecía al ejército alemán y africano, al que arruinaron al no pagarle las últimas partidas. Perteneciendo también a la alta burguesía valenciana, con tres hijos varones que renunciaron a toda clase de privilegios para luchar junto a tantos y tantos compañeros por la Justicia Social.



Página 365 –366
Me gustaría especificar cuando habla de los campos de minas, éstos se limpiaban enviando a los presos por las zonas minadas, lógicamente muchos perecieron. Aclarar también que cuando volvían de cumplir la pena de trabajos forzados en África (muchos murieron allí), con los trajes a rallas de presos y sin dinero para alimentarse lo hacían para humillarlos, ya que la población se guardaba muy mucho de darles alimentos, muchos no llegaron a sus casas.

lunes, 13 de abril de 2009

Abel Paz ha muerto hoy a las 16 horas en Barcelona.


Su cuerpo se encuentra en el hospital de San Pablo y mañana será trasladado a las seis de la tarde al tanatorio de la calle Sancho de Ávila de Barcelona. En donde permanecerá hasta el miércoles. A las 16 horas del miércoles habrá una ceremonia antes de trasladarlo al cementerio de Montjuich para incinerarlo.

Los compañeros que se han encargado de los trámites han insertado una esquela en la edición nacional del diario El País que aparecerá mañana.

Abel Paz (Almería, 12 de agosto de 1921 - Barcelona, 13 de abril de 2009 ) es el pseudónimo de Diego Camacho, escritor, historiador autodidacta y militante del movimiento libertario. Hijo de de una familia de jornaleros del campo, condición que le hizo aproximarse a ideologías anarquistas al observar las diferencias de clases entre obreros y burgueses en su infancia y juventud. Entró a formar parte de las Federación Ibérica de Juventudes Libertarias y la Confederación Nacional del Trabajo.

Se trasladó a Barcelona cuando sólo contaba ocho años de edad, estudiando en la escuela nocturna del Clot. En 1936 luchó en los grupos de defensa confederales del Clot y participó en el grupo Los Quijotes del Ideal de la FIJL. En 1938 combatió con las milicias confederales en el frente de Artesa, en Lérida, durante la Guerra Civil Española, refugiándose en Toulouse, Francia, en 1939 al caer la Segunda República Española. Fue internado en el campo de concentración de Argelès-sur-Mer, y en los de Bram, Saint-Cyprien, y Le Barcarès, y posteriormente forzado a trabajar en el muro del Atlántico para el Partido Nacionalsocialista hasta 1941.

Regresó a la España franquista y fue encarcelado por dos veces, a causa de su militancia antifascista. Luego volvió a Francia, y no regresó nuevamente a España hasta 1977 estableciéndose definitivamente en el barrio de Grácia en Barcelona, ayudando en las labores de la reconstrucción de la anarcosindical CNT.

Colaborador en la prensa libertaria, conferenciante en múltiples actos, también destaca como un prestigioso escritor, convirtiéndose en el biógrafo oficial de Buenaventura Durruti. Su biografía sobre Durruti ha sido traducida a catorce idiomas.

Él mismo se define como anarquista y su significado en la entrevista concedida en 1997 a "Espai de Llibertat" con estas palabras:[1]
Soy anarquista y ser anarquista es ser una persona coherente (paz espiritual, la tranquilidad, el campo, trabajar lo menos posible, el suficiente para poder vivir, disfrutar de la belleza, del sol. Disfrutar de la vida con mayúsculas, ahora se vive en minúsculas). Tener una conducta personal. Llevar las ideas a la práctica al máximo, sin esperar que haya una revolución. Eso se puede hacer ahora. Es una concepción filosófica, es un estado de espíritu, una actitud ante la vida. Pienso que esta sociedad está muy mal organizada, tanto socialmente, como políticamente, como económicamente. Hay que cambiarlo todo. El anarquismo invoca una vida completamente diferente. Trata de vivir esta utopía un poco cada día.
Abel Paz, 1997

Desde entonces, hasta su muerte, promueve numerosas conferencias relacionadas sobre el anarquismo y la revolución de 1936, en el ámbito libertario y cenetista.

martes, 17 de febrero de 2009

Pasodoble dedicado a tod@s los fusilados que estan en fosas comunes en el Cementerio de Cádiz



La labor realizada por la CNT-AIT de Cádiz para la exhumación digan de todos los fusilados así como los entierros de caridad que descansan en fosas comunes del cementerio de Cádiz no ha pasado desapercibida en carnavales. La chirigota "Los Repartidores de Tortas" dedica este pasodoble a todas las victimas del fascismo. Desde aqui nuestro agradecimiento a columna motrileña y nadiematalaverdad por el montaje del video

viernes, 29 de febrero de 2008

JEREZ RECUERDA EXPRESA SU PREOCUPACIÓN POR LAS FOSAS DE SAN JOSÉ Y DE EL MARRUFO

La Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda” expresó su preocupación por la situación de los restos humanos de las víctimas asesinadas del período fascista español del Cementerio de San José de Cádiz y del caso de El Marrufo ante una reunión mantenida con otras asociaciones de la memoria histórica de la Provincia y convocada por el Comisario de la Memoria Histórica de la Junta de Andalucía y la Diputada Delegada de Ciudadanía de la Diputación Provincial de Cádiz.








Ante la reunión mantenida en la Delegación de Gobierno de Andalucía en Cádiz con asociaciones de memoria histórica de Puerto Real, San Fernando, Algeciras y Ubrique -asociaciones todas invitadas, al igual que Jerez Recuerda, a una reunión que convocaba para el día 26 de febrero de 2008 el Comisario de la Memoria Histórica de la Junta de Andalucía y la Diputada Delegada de Ciudadanía de la Diputación Provincial de Cádiz-, nuestra asociación expresó entre otras cosas su preocupación por la situación de los restos humanos sepultados en las fosas comunes de El Marrufo y del Cementerio de San José de Cádiz.
Especial relevancia tuvo la cuestión del Cementerio de San José de Cádiz puesto que Jerez Recuerda ha mantenido contactos con un familiar de una de las víctimas enterradas en dicho lugar quien nos informó sobre la pésima situación de desamparo en la que se encontraba, puesto que no ha sido debidamente tratado, tanto por la administación local gaditana como por el resto de organizaciones políticas y sociales de la ciudad, exceptuando una persona de I.U. y el Sindicato de Oficios Varios de la Confederación Nacional del Trabajo (C.N.T.).
El caso de Domingo Vélez Clemente, militante de la CNT gaditana asesinado en el año 1937 (tales son los datos que obran en nuestro poder facilitados por su sobrino, el Sr. Arauz, y avalado por la documentación pertinente) levantó preocupación e interés entre las asociaciones presentes en la reunión mantenida con el Comisario de la Memoria Histórica y la Diputada Delegada de Ciudadanía de la Diputación, pues se dejó patente la falta de interés municipal que existe todavía al no quererse dar una solución digna que resuelva la situación de las víctimas del fascismo sepultadas en dicho cementerio.
Tal es la gravedad del asunto que la Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica Jerez Recuerda expuso sobre la mesa que el Sindicato de Oficios Varios de la C.N.T.-A.I.T. está tomando cartas en el asunto, ya que Jerez Recuerda recibió recientemente una misiva de este Sindicato planteándonos cuestiones sobre el caso de Domingo Vélez Clemente y preguntas acerca de posibles gestiones municipales en torno a la exhumación de los restos de las víctimas de los crímenes fascistas. Del mismo modo, trasladamos a la reunión el interés que este sindicato anarcosindicalista tiene acerca de la necesidad de poner fin a los obstáculos que se encuentran en ocasiones, tanto los investigadores como los familiares de las víctimas, especialmente cuando se trata de investigar el período represivo fascista, pues casos como el del Sr. Arauz -quien se ha encontrado con muchas barreras oficiales- abundan, haciendo retrasar de esta manera las exhumaciones de los restos óseos. Es por este motivo, por tanto, que la C.N.T. de Cádiz nos expresó su interés en garantizar “un fin digno para los restos de las víctimas y satisfactorio, tanto para los familiares como para la C.N.T.”, ya que ambas partes están preocupadas “por el modo en que se están realizando las cosas, pues todo indica que por ahora lo único que interesa en Cádiz es pasar página...”.
Aparte de la cuestión de las fosas, las asociaciones presentes –Foro por la Memoria, Ateneo Republicano del Campo de Gibraltar, AMERE-San Fernando, Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica, Social y Política de Puerto Real, Asociación de Familiares de la Sierra de Cádiz y Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda”- intercambiaron ideas acerca de la llamada Ley de Memoria Histórica, las cuales fueron dispares entre los reunidos, y expusieron una cuantificación de todas las actividades maduras para ejecutarlas en el año en curso y las actividades previsibles para 2009.
La reunión sirvió, además, para informar a los presentes de la organización de las II Jornadas de Memoria Histórica de la Ciudad que Jerez Recuerda está preparando para finales del mes de marzo y para invitarles a participar en los diferentes debates que tendrán lugar durante dichas jornadas. Todas las partes se comprometieron a ello.
Asociación para la Recuperación de la Justicia y la Memoria Histórica “Jerez Recuerda”
Jerez de la Frontera, a 28 de febrero de 2008

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Cronica del diario burgués "El País" sobre el mitin de Montjuic (02-07-1977)


Cien mil personas, en el parque de Montjuich
Gigantesco mitin de la CNT en Barcelona
ENRIQUE CANALS - Barcelona - 03/07/1977

Unas 100.000 personas asistieron en la tarde de ayer en el parque de. Montjuich de Barcelona al mitin convocado por la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y en el que tomaron parte, entre otros, Federica Montseny, Juan Gómez Casas, Enric Marcos, José Peirat.Enric Marcos, secretario general de la CNT en Cataluña, intervino para reclamar la libertad para todos los presos políticos. «Estamos aquí -dijo- para demostrar que no desaparecimos y que no desapareceremos jamás. »

El mitin seguiría su curso en un ambiente caldeado por los continuos gritos de los asistentes que coreaban consignas como las de «El pueblo, unido, jamás será vencido»; «Amnistía total»; «Sí, sí, sí, libertad», y «Presos a la calle, comunes también.»

José Peirats, director de Solidaridad Obrera, hizo un duro ataque a las nacionalidades, y Federica Montseny, ministra de Sanidad en la II República, se refirió al excesivo costo de las pasadas elecciones manifestando que «la carne de díputado había resultado muy cara», y que cada diputado venía a costar a la clase trabajadora un millón de pesetas. Federica Montseny tuvo un recuerdo para resaltar el paralelismo de la montaña de Montjuich, «lugar -dijo- de trágicos recuerdos para los militantes anarquistas toda vez que muchas de las víctimas de la represión fueron ajusticiadas en esta montaña». Manifestó, a continuación, que las centrales sindicales que están ligadas a los partidos no son más que un freno para evitar que los trabajadores «se revuelvan». En este punto, dirigió un duro ataque a Santiago Carrillo, secretario general del Partido Comunista de España, del que dijo que «es más monárquico que los monárquicos. Si esto es eurocomunismo, que me cuelguen».

Finalizado el turno de intervenciones, en el que participaron Juan Gómez Casas, secretario del Comité Nacional, y Carlos Piernavieja, representante de.la organización de Andalucía, entre otros oradores, se inició una «fiesta libertaria».

PD. Según fuentes gubernamentales se concentrarón unas 300.000 personas, según los organizadores medio millon de personas, miren la foto y cuenten.

martes, 27 de noviembre de 2007

El Ayto de Benalup-CasasViejas se hace con el solar de Seisdedos.


El Ayuntamiento ha adquirido el solar donde se produjeron los trágicos Suce­sos del año 33 a la sociedad Huertos de Casas Viejas S.A. Francisco González Cabaña y el consejero delegado de la So­ciedad, Miguel Ángel Fernán­dez Martínez, firmaron las es­crituras de compraventa por las que el Ayuntamiento incor­pora al patrimonio público la finca que tiene especiales con­notaciones por su valor histó­rico.



Según González Cabaña(alcade de Benalup-CasasViejas), tras la aprobación de la com­praventa de los terrenos por el Pleno Ordinario, el solar, de 137,93m, será sede de la Fun­dación Casas Viejas 1933 y se­rá ésta quien diseñe su aspecto interior y exterior para cons­truir un centro de conocimien­to e interpretación de los Suce­sos y el contexto histórico de los años 30 en el campo andaluz que desembocaron en el trágico desenlace. "La adqui­sición del solar donde estaba ubicada la choza de Seisdedos como símbolo histórico es una gran noticia para todos los benalupenses y su Historia", rati­ficó González Cabañas.
Desde que se hizo el hotel Utopia, la CNT pedia que el solar fuera un lugar público, al final parece que nos han escuchado, en ningún caso podia ser un reclamo turistico del hotel.
Increible el negocio hecho por empresario muy cercano a las siglas politicas del $oe, que los compro por dos duros y lo vende a buen precio.

martes, 20 de noviembre de 2007

Hoy se cumple el 71 aniversario de la muerte del compañero Buenaventura Durruti


Buenaventura Durruti nació en León el 14 de julio de 1896 y murió el 20 de noviembre de 1936 en Madrid. Anarquista convencido,este compañero cenetista luchó toda su vida contra la injusticia y la opresión, y ha pasado a la Historia como un revolucionario nato, cuyo principal objetivo era la consecución de una sociedad nueva sin explotadores ni explotados. (Vemos a Durruti muy pocas horas antes de su muerte, fotografiado por el poeta soviético llya Ehrenburg.)

sábado, 27 de octubre de 2007

Ley de memoria histórica ¿justicia para quién?


Fundación de estudios libertarios Anselmo Lorenzo (FAL)
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A bombo y platillo nos venden, desde el gobierno, la nueva Ley de Memoria histórica como algo que cierra las heridas del pasado y restituye el honor, la dignidad y los derechos de los vencidos de la Guerra Civil.


A golpe de pandereta la derecha más retrógrada (desde Rajoy hasta Jiménez Losantos, pasando por Acebes y Zaplana) dice que eso es levantar, de nuevo, el odio entre las “dos españas”.


A río revuelto ganancia de pescadores, o sea a río revuelto ganan los que han corrido o han querido correr un “estúpido Velo” desde los Pactos de la Moncloa, los que quisieron que perdiéramos la memoria y las señas de identidad.


“Señores políticos” de uno y otro signo, la transición española no se acabará y las heridas no se cerrarán hasta que ustedes no restituyan: derechos, dignidad y documentos a todos los que se los expropiaron entre 1936 y 1939 y, después, mantuvieron en su poder por la legislación del régimen anterior y actual.


Qué vergüenza nos da, a muchos, vivir en este país de chirigota. Hace unos años, no más de tres, todo el mundo estaba que echaba chispas porque a los catalanes se les devolvían o no se les devolvían “los papeles de Salamanca”.


A favor y en contra se argumentaron las mil y una para que tuviera carga científica cada argumentación, y el Gobierno, aplicando el agravio comparativo, saco una Ley por la que se restituía el patrimonio Documental a la Generalitat de Catalunya y, de repente, todos callaron.

Yo me pregunto ¿qué pasa con la documentación de todas las personas, organizaciones políticas, sindicales, culturales y masónicas, que la tienen incautada en el Centro de la Memoria histórica o Archivo de la Guerra Civil? ¿Va a seguir el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero manteniendo la ignominia del expolio franquista o aplicando la memoria histórica va a dejar que sus propietarios puedan recuperarla?


Muchas organizaciones estamos en coma clínico inducido (nos quieren provocar una amnesia), porque los demócratas no nos dejan acabar de acordarnos de todo aquello que algunos nos usurparon y ellos han mantenido alejado de nosotros.


La propiedad del patrimonio documental de las organizaciones políticas y sindicales, que fue incautado por el régimen anterior y que este actual disfruta, debe de ser reconocida a sus auténticos propietarios y que estos hagan con esa documentación lo que crean conveniente, siempre que no atenten contra la Ley de Patrimonio Histórico español.


Señor Zapatero, señores diputados que piensan liquidar la Memoria Histórica con una Ley de Punto Final, sean conscientes que si este problema no se soluciona la injusticia será perpetua, sean conscientes que si Franco lo arrebato ilegalmente y por la fuerza, ustedes están legalizando sus acciones.


A cada uno lo que le corresponda…

sábado, 29 de septiembre de 2007

Primer centenario de la muerte de Fermin Salcochea, un desconocido para much@s


JOSÉ LUIS GUTIÉRREZ MOLINA/HISTORIADOR

Con sordina y gracias a las iniciativas de la Asociación de Amigos de Fermín Salvochea, por un lado, y del Sindicato de Oficios Varios de la CNT de Cádiz, de otro, se está recordando estos días la personalidad, obra e ideas de Fermín Salvochea aprovechando que se cumplen cien años de su muerte. Aunque para ser justos hay que reseñar que quienes comenzaron fueron en abril las jornadas organizadas por el IES Francisco Pacheco de Sanlúcar de Barrameda. Después, el sábado pasado, aparecieron las pancartas que desplegaron los hinchas de la Columna Salvochea que más que un recuerdo eran toda una declaración de principios.

Salvochea es un personaje incómodo, hasta inclasificable. Tanto más cuanto el desconocimiento existente sobre él haría sonrojar a una sociedad que tuviera, en su conjunto, un nivel cultural, social y político, superior al que tiene hoy día la española en general y gaditana en particular. No es una valoración, sino una constatación cuya responsabilidad no puede ser compartida al mismo nivel por el ciudadano, los universitarios o la clase política local. Todos seguimos tirando de los mismos trabajos, en especial de la obra de Fernando Puelles, y de las mismas fuentes mientras que siguen esperando no ya una investigación profunda sobre su vida y obra, sino siquiera que se edite en español el trabajo colectivo que, hace justo veinte años, editó la Universidad de Vincennes con el título de Un anarchiste entre la légende et l'histoire. Fermin Salvochea.

Su vida pública transcurrió en unos años especialmente agitados de la historia contemporánea española. Los que van desde la caída de Isabel II hasta el comienzo del siglo XX, en vísperas del nacimiento del sindicalismo moderno con la creación de la CNT. Las décadas durante las que fracasó la configuración moderna del Estado español con la caída de la I República y se consolidó una monarquía reaccionaria que no resolvió los numerosos problemas existentes. Como la propia configuración territorial del Estado y la consideración de la cuestión social como algo más que un problema de orden público. En ambos casos tuvo un protagonismo especial Salvochea. En el primero como destacado participante de los sucesos cantonales del verano de 1873. En el segundo como referente del asociacionismo obrero en su lucha por su propia existencia e introductor de la convocatoria del 1º de mayo y la reivindicación de las ocho horas.

Hoy, la mayoría de los temas centrales de su pensamiento y acción siguen estando vigentes. Cuestiones como el internacionalismo, la religión, el antimilitarismo, las reivindicaciones laborales, las relaciones personales ¿quién puede dudar de su vigencia en unos momentos en los que la desigualdad, la represión y la expoliación avanzan en sentido geométrico a la vez que apenas se mantiene la capacidad defensiva de los explotados? Salvochea se negó a escribir sus memorias. Más aún, desanimó a quien se lo propuso porque estaba convencido de que la sociedad capitalista no podía permitir siquiera el recuerdo de la existencia de miles de salvocheas Su discípulo Pedro Vallina que lo intentó, perdió todo el material que había recopilado en 1939, tras la victoria de los golpistas de julio de 1936. Después vino el silencio de los cementerios durante la dictadura, al que sucedió el olvido y la discreción durante las décadas de democracia.

Salvochea transitó del republicanismo federal, al anarquismo. De político a militante obrero que, desengañado, terminó afirmando que nada se podía esperar de la política. Uno más de los muchos que tras pasar por las filas del Internacionalismo obrero terminaron en las del anarquismo. Una militancia que apenas se nombra. Como tampoco se dice que su irreligiosidad fue radical, no sólo librepensadora. Mi religión es practicar el bien escribió. Que frente a las patrias de campanario, al patrioterismo tan al uso, nos recuerda, con su internacionalismo, que el mundo es la patria de los hombres. Que su antimilitarismo no es sólo la oposición a la contribución obligatoria de sangre, sino a la existencia de cualquier tipo de ejército. En definitiva que es el hombre, en toda su complejidad, quien protagonizará el cambio social. Por eso pudo escribir que si se mirasen al microscopio las joyas que lucía la burguesía se verían que, en ellas, estaban los glóbulos rojos que faltaban de la sangre de los trabajadores.

Para Salvochea el capitalismo no es muy diferente de una sociedad caníbal. Sólo es más refinada e hipócrita: el capitalista devora al trabajador como el caníbal a su semejante. Como seguidor e introductor de los planteamientos de Pedro Kropotkin, se consideró anarcocomunista. Es decir que, frente al colectivismo de Bakunin defendió la socialización tanto de los medios de producción como de los productos. También consideró que la acción debía trascender al individuo. Así, su vida fue una apología de la ejemplaridad del hecho. La ética del revolucionario era tan o más importante que la definición del modelo de sociedad que pretende crear.

Actividades que le hicieron peligroso: Salvochea era un elemento sincrético que preocupó a las autoridades hasta el punto de considerar necesario hacerle callar. Padeció cinco procesos y una nueva condena a doce años de prisión. Nada, sin embargo, pudo romper la figura de quien, todavía vivo, había comenzado a ser un mito. Si 5.000 gaditanos acudieron a recibirle en abril de 1899 tras ser amnistiado, más de 50.000 asistieron a su entierro. Comenzó entonces la lucha por apropiarse de su figura. Los republicanos fueron los primeros interesados en hacer de Salvochea un ídolo. El escritor Vicente Blasco Ibáñez estuvo entre los que más hicieron por forjar la imagen de Salvochea «apóstol», de «un santo laico». Una visión que servía a los planes del republicanismo de desplazar al anarquismo del mundo obrero. Frente a este retrato apareció el ácrata. Vallina lo mostró como un «héroe moderno» que luchaba por la causa del pueblo, denunciaba la perversidad de la propiedad, el simulacro de la justicia burguesa, las virtudes del comunismo igualitario y la necesidad de la igualdad económica para establecer la fraternidad entre los hombres. Fue un Quijote de carne y hueso.

Después también llegó la banalización de su figura que no ha parado hasta hoy dejando en segundo lugar, considerándolos fracasados y obsoletos, los ideales que defendió. Hay quien hace hincapié en su federalismo. Otros en su labor en la alcaldía. A algunos lo que les interesa es destacar su figura de hombre bueno, en abstracto, que nunca descargó sus responsabilidades en otros y acompañaba a su madre a la puerta de la iglesia. Hasta hay quienes aspiran a convertirlo en un santón milagrero que, en Cádiz no podía ser de otra manera, da vivienda y trabajo.

Pero Salvochea es mucho más que todo eso. Fue un ácrata que pensaba que la utopía era posible y que sabía que los enemigos de cualquier avance social, los de entonces y los que vinieran después de su muerte, no dejarían de atacarle y llamarle iluso. El revolucionario Salvochea, su influencia moral, le hace merecer de algo más que dar nombre a una calle o a una biblioteca. Al menos que en su ciudad se le conozca más de lo que lo es hoy. No quiero perder la esperanza de que estos actos no sean flor de un día sino semillas germinadoras de un extenso vergel

martes, 25 de septiembre de 2007

Primer centenario de la muerte de Fermin Salvochea


El proximo jueves 27 de septiembre se cumple el primer centenario de la muerte del anarquista gaditano Fermin Salvochea y Alvarez.
Para este mismo día, el SOV de Cádiz presentará la biografía de Fermin Salvochea (II Edición) de Pedro Vallina (1957), en la Asociación de la Prensa de Cádiz ( C/Ancha) a las 19 h.
La presentación correra a cargo del historiador José Luis Gutierrez Molina, escritor del prologo de esta nueva edición.
En el mismo acto se podrá adquirir el libro (15 €), que a su vez ya se encuentra disponible en muchas librerias gaditanas.
Así mismo informamos que proximamente se editará una pelicula-documental sobre la vida del anarquista gaditano.
"NO SE PUEDE ESPERAR NADA DE LA POLITICA" Fermin Salvochea (1842-1907)

martes, 11 de septiembre de 2007

Ha fallecido José Palacios Rojas, “Piruli”: breves notas para el recuerdo.


José había nacido en 1914 en el pueblo de Coria del Río. Trabajador del campo desde niño, a los 9 años ya estaba afiliado al Sindicato de la CNT e integraba las Juventudes Libertarias. Participó activamente junto a sus compañeros en la vida sindical y cultural de la CNT de la localidad, que llegó a agrupar a la práctica totalidad de los trabajadores corianos durante la II República. Tras el golpe de Estado militar y la ocupación del pueblo por las escuadras fascistas, con la consiguiente masacre de trabajadores desarmados, José consigue huir y se integra en las unidades milicianas. Lucha en el frente de Madrid hasta la derrota, llegando en la retirada hasta el Puerto de Alicante, donde es capturado. La llevan al campo de concentración de Albatera, donde sufrirá como tantos otros el hambre, penuria y enfermedades a que someten los fascistas a los vencidos. Tras varios años de prisión, se suma a la lucha clandestina contra el franquismo y tras la muerte del dictador participa en el relanzamiento de la CNT en Sevilla, a la que ha pertenecido hasta su muerte, siendo un ejemplo de modestia, dignidad y entrega para todos los compañeros.

Desde la Federación Local de Sindicatos de la CNT de Sevilla queremos expresar nuestro agradecimiento a José y a todos los hombres y mujeres que nos han precedido en la lucha por una sociedad más digna y humana, sin clases y sin Estado, en socialismo y libertad. Por mostrarnos con su ejemplo consecuente que es posible vivir sin amos, con justicia y fraternidad. Para todos/as ellos/as y especialmente, en el día de hoy, para el compañero “Piruli”, nuestro recuerdo emocionado y nuestro compromiso de seguir adelante.

Valero Chiné Bagué, anarcosindicalista: breves notas para el recuerdo.


Valero Chiné Bagué, nació en Fraga -al sureste de la provincia de Huesca- el 1 de noviembre de 1918, militante de la Confederación Nacional del Trabajo desde muy joven, casi un niño, murió el pasado 12 de julio de este año 2007.

El año 1976 Valero junto con otros compañeros que resistieron a la guerra civil y al doloroso “exilio interior” provocado por la dictadura franquista, decidieron que era el momento de devolver a la luz pública la organización por la que tanto habían luchado. La nueva realidad, provocada por la muerte del dictador, estaba de su parte y a los pocos meses, su esfuerzo fue recompensado. En el “77” el nombre de Valero Chiné fue uno de los que sirvieron para dar legalidad jurídica a la CNT de Fraga.

Atrás quedaban los oscuros años del franquismo, la lucha clandestina, la represión, la guerra y la revolución. Permanecían, también, los imborrables recuerdos y los acontecimientos vividos en su juventud; su paso por la escuela de J. Alberola (en 1933 asiste por primera vez a clases nocturnas que el maestro racionalista imparte en los locales de la Sociedad Cultural Aurora, “ateneo libertario” y filial de la CNT de Fraga). Fueron los años que, sin duda, forjarían su compromiso militante; se asoció al “Ateneo”, más tarde a la CNT y colaboró activamente en la “creación” y organización de las Juventudes Libertarias.

Cuando estalla la guerra civil -como consecuencia del golpe de estado del 18 de julio- se alista a la Columna Durruti, Participa en varias zonas del “Frente de Aragón”, y forma parte de una de las Centurias de la Columna que se desplaza hasta Madrid para apoyar su defensa. Fue protagonista en los duros combates contra las tropas franquistas en la zona del Hospital Clínico y Zona Universitaria y, como otros tantos compañeros de Fraga, recibió la dura noticia en plena batalla, de la muerte de Durruti.

Cuando el gobierno de la República impone la militarización de las milicias, no estando de acuerdo con esta medida abandona voluntariamente la Columna Durruti.

A su regreso, Fraga se encuentra en pleno proceso colectivista, en ese momento es nombrado delegado en la Cooperativa de Consumo de la Colectividad, responsabilidad que ejercerá hasta su regreso al frente. Será testigo de algunos de los fatídicos acontecimientos, protagonizados por la 27ª División, la antigua Columna Carlos Marx; además del acoso que esta ejercía contra los colectivistas, hechos que de alguna manera, ya pronosticaba el trágico futuro que les esperaba.
Con la movilización militar y llamada a quintas, de nuevo, tiene que incorporarse a filas; pero esta vez, de manera forzosa. Sin embargo, unos días antes de que eso ocurriera y con la preocupación de ser reclutado en una unidad militar con un color político “non grato”, decide alistarse voluntariamente a la 127 Brigada Mixta de la 28ª División, la antigua Columna Roja y Negra que tenía las oficinas de su Estado Mayor muy cerca de Fraga, en Albalate de Cinca. División con la que luchará en varios frentes hasta el final de la guerra.
El fin de la contienda le sorprende en Madrid y Valero será uno de los muchos combatientes de la zona republicana que se desplace (como pueda) hasta Valencia para después esperar en el trágico puerto de Alicante la llegada de un barco internacional que le conduzca hacia un exilio forzoso pero, que al menos, pueda salvarle la vida. No fue así los barcos soñados no llegaron y Valero cae prisionero. Empieza un periplo que durará años, pasando por campos de concentración y cárcel, primero en Albatera, Porta Coeli, Miranda de Ebro y finalmente en Rentería. Al regresar a Fraga vuelve a ser condenado a siete meses de trabajos forzados; esta vez, es denunciado por “Desafecto al Movimiento Nacional”, es trasladado a Zaragoza y conducido al campo de aviación Las Bardenas.

A finales de 1940, cuando por fin parece encontrarse “libre”, empieza a trabajar en las minas de carbón como medida provisional para eludir el servicio militar; oficio que, sin embargo, ejercerá durante veintiséis años, en la cuenca minera de la Granja d´Escarp y Mequinenza, (pueblos de la provincia de Lleida y Zaragoza pero muy cercanos a Fraga) En 1946 es detenido por la policía y guardia civil junto a otros muchos mineros por la reorganización de la CNT clandestina. Doscientos cincuenta compañeros de la provincia de Lleida y de algunos pueblos cercanos de la parte aragonesa, -como Mequinenza, Fraga, o Torrente de Cinca- serán procesados y encarcelados. Valero permanecerá casi un año en la cárcel de Lleida y once años de libertad condicional y vigilada. A todo esto, hay que añadir la humillación pública, por parte de las autoridades locales, los malos tratos y la tortura durante la detención. Y por si fuera poco, a la tragedia familiar hay que sumarle que hacía tan solo seis meses de su unión en matrimonio con su compañera Conchita.

Los años siguientes y hasta la muerte del dictador, su abnegada militancia no decayó y su compromiso fue firme a pesar del hostigamiento que la dictadura ejercía. Siguió haciendo sindicalismo dentro de sus posibilidades, ayudando y tendiendo siempre la mano a los mas desfavorecidos, “ganándose” por ello el reconocimiento de sus compañeros de trabajo; pero, además, y, paradójicamente, el respeto de muchos patronos y de sus adversarios políticos.

A pesar de su azarosa vida su entusiasmo no menguo y su forma de entender la vida, se basaba claramente en continuar trabajando en favor de unos ideales, -que para algunos ya parecían caducos delante de los nuevos acontecimientos políticos, que con la muerte del dictador se avecinaban-. Pero para él continuaban teniendo la misma validez de siempre.
En estos últimos treinta años Valero supo conjugar muy bien su militancia con su edad, pues a pesar de la diferencia generacional, nunca tuvo un mal gesto ni un desagravio; todo lo contrario, ayudó a la formación de la militancia más joven y siempre desde el respeto; sin imposición ni coacción. Animó y apoyo todas las iniciativas, con sus ideas y propuestas, sin olvidarse de su cuota sindical; en esta última etapa colaboró en la formación de la asociación Centro de Estudios Libertarios José Alberola. El conocimiento, en muchos casos por ser protagonista directo, de la historia social y libertaria tanto de Fraga como de la comarca, lo llevó a participar en varios documentales históricos; “Ni peones Ni patrones” de S. Kontrasfilm de Ámsterdam, o “Vivir La Utopía” de la cadena Arte, además de colaborar aportando datos y documentos a investigadores de historia y artículos de prensa.

Somos conscientes que dejamos muchas anécdotas y buena parte de la historia de tan intensa vida, quizá la abordemos en otro momento. Con este comunicado solo pretendemos hacerle nuestro particular homenaje para compartirlo con su familia y amigos y hacerlo extensivo a toda la Confederación y el Movimiento Libertario.

No dudamos en decir que la ausencia de Valero deja un inmenso vacío en la organización, pero el recuerdo de su profunda humanidad y sus firmes convicciones serán el aliento necesario para continuar hacia delante.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

CAE EL ULTIMO DE LOS JUBILES


El pasado sábado 1 de septiembre libró su último combate el compañero José Moreno Salazar, último superviviente del grupo guerrillero de Los Jubiles.
José Moreno nació en Bujalance (Córdoba) en 1922, en una familia jornalera, por lo que la guerra lo alcanzó siendo un niño. Afiliado a la CNT desde muy joven, empezó siendo enlace del grupo “Los Jubiles”, llevando y trayendo información y víveres entre el monte y el pueblo. Bujalance era una localidad de una gran influencia libertaria, encabezada por los Hermanos Rodriguez Muñoz,“Jubiles”, que al finalizar la guerra formaron un grupo guerrillero que logró resistir hasta 1944. Testigo de la durísima represión fascista en el pueblo, que sufre directamente su familia y él mismo, se unió finalmente al grupo en 1941. Así se inició su vida como guerrillero, contada por el mismo en su libro “El guerrillero que no pudo bailar”, publicado hace tan solo unos años.
Tras varios años de resistencia y lucha en Sierra Morena, el grupo es victima de una traición y cae en un cortijo de Montoro. Todos los miembros del grupo son asesinados, excepto José que salva la vida al derrumbarse sobre él parte del techo del cortijo en el que se cobijaban. Es llevado a la cárcel de Montoro y luego a la de Córdoba, volviendo a caer sobre él la tortura y la represión. En un arranque de audacia, consigue escapar de la prisión y huye a Manzanares. De ahí a Valencia, luego a Madrid. Para intentar ocultar el mito de que el último de los Jubiles estaba vivo y había escapado, la Guardia Civil mata a un pobre hombre y publica en la prensa con grandes titulares que ha terminado con José Moreno. Pero José consigue documentación falsa y comienza una nueva vida con el nombre de Antonio Pérez. Finalmente se instaló en Osa de la Vega (Cuenca), dedicado a los seguros de defunción, lo que no deja de tener gracia para ser alguien que ya estaba muerto “oficialmente”. No recuperó la posibilidad de usar su nombre verdadero hasta 1982.
José Moreno vivió muchos años bajo otra identidad y ocultando su procedencia y sus ideas. Su historia permaneció oculta pero no olvidada. Su memoria prodigiosa y su ánimo tenaz le permitieron, muchos años después, describir la travesía de su lucha y la de sus compañeros de una forma meticulosa y exhaustiva. No olvidó tampoco sus ideas libertarias y desde que recuperó su identidad no cesó en el empeño de que se reconociera y recordara a sus compañeros. José promovió con su tesón los actos celebrados hace dos años en Bujalance y Montoro que culminaron con la construcción de un monolito en el lugar donde murieron. José volvió a ver su pueblo después de más de 40 años.
La versión de José acerca del final de “Los Jubiles” no era compartida por algunos familiares de éstos, que dudaban que él hubiera estado presente. Pero el tiempo ha querido que el expediente instruido por el ejército franquista y la Guardia Civil al grupo guerrillero haya sido encontrado en el Archivo Militar de Sevilla, dando la razón plenamente a las palabras del compañero José.
Aquejado por graves dolencias del corazón desde hacía varios años, no dudó jamás en asistir a actos, conferencias, allí donde se congregaran guerrilleros para seguir manteniendo viva su historia. La muerte de su compañera el año pasado agravó sus dolencias hasta que el sábado ya no pudo más.
Ha muerto el último de Los Jubiles. De él nos queda un ejemplo de lucha constante que nos demuestra que ésta es posible siempre, aun en las condiciones más adversas, sin perder la humanidad que caracteriza a los auténticos anarquistas. Que la tierra te sea leve, compañero

lunes, 3 de septiembre de 2007

Ha muerto José Moreno, luchador anarquista

Ha fallecido en Alcázar de san Juan el día 1 de septiembre José Moreno, último guerrillero libertario andaluz. Nació en Bujalance, provincia de Córdoba de familia de jornaleros, conoció la guerra con sólo catorce años. El frente estuvo mucho tiempo establecido cerca del pueblo y cuando al final entraron las tropas franquistas hubieron de huir muchos vecinos para evitar detenciones, torturas y fusilamientos. Preso por primera vez en diferentes presidios, consiguió evadirse, vio torturar a su madre y a numerosos amigos a manos de la guardia civil y la Falange.
Se unió a la guerrilla de los hermanos Rodríguez que habían luchado en el Ejército Popular de la República y con ellos y muchos otros compañeros anarquistas pasó años de lucha en las sierras de Andalucía y La Mancha. Perseguidos hasta el exterminio y traicionados por chivatos que se hacían pasar por guerrilleros y trabajaban para las fuerzas de la represión, fue cogido preso tras un ataque en el que murieron todos los demás resistentes de esa guerrilla. Él quedó sepultado bajo los escombros de la casa en la que se refugiaban y que fue literalmente arrasada por los atacantes. Detenido pasó una larga temporada en la cárcel hasta conseguir evadirse por segunda vez. Desde entonces comenzó para él una larga época de clandestinidad, huidas, y enormes dificultades. Consiguió hacerse con documentación falsa y hubo de trabajar en todo tipo de labores en diferentes provincias, siempre lejos de su tierra natal. Afortunadamente la Guardia Civil creía que había sido muerto en un tiroteo con sus agentes y hasta llegó a publicarse la noticia de su fallecimiento en la prensa cordobesa. De esta forma pudo sobrevivir en el interior hasta la muerte del dictador y la llegada de la actual democracia. No pudo darle su apellido real a sus hijas que aún hoy han de mantener el apellido ficticio que con su falsa documentación utilizó durante años José.
José Moreno escribió unas interesantísimas memorias, de enorme dureza y realismo, relato simple y puro de los graves hechos que le tocaron vivir. Por desgracia el miedo y la falta de visión de numerosos editores las mantienen aún inéditas. Nunca olvidó su ideal anarquista, dedicó sus últimos años a dar a conocer a las generaciones más jóvenes desde la Asociación Archivo Guerra y Exilio (AGE) de la que era miembro junto a los demás guerrilleros supervivientes, y desde la CNT la tragedia del franquismo, y a exigir la recuperación de la memoria de sus víctimas. Pudo regresar a su pueblo natal y ver inaugurarse un pequeño monumento en memoria de él mismo y los que con él lucharon contra la dictadura en los montes durante años de feroz resistencia guerrillera. En aquel emotivo acto tuvo además la satisfacción de estar respaldado por todos los demás guerrilleros antifranquistas aún vivos y especialmente por José Murillo, Comandante Ríos, último guerrillero comunista de la serranía de Córdoba que aún vive.
Su enorme ingenio, la agudeza de sus observaciones y la frescura y claridad de su habla con la que relataba las cosas más tremendas con especial ironía y humor, le convirtieron no sólo en un auténtico testimonio vivo de aquella época de resistencia y de los ideales anarquistas, sino en un magnífico conversador, un transmisor inteligente de la larga tradición libertaria andaluza y un hombre sencillo cargado de profunda humanidad.Secretaria general de Archivo de Guerra civil y Exilio

viernes, 31 de agosto de 2007

JOSE PELLICER, REVOLUCIONARIO INDOMABLE


La palabra que mejor describe a José Pellicer (1912-1942) es la de revolucionario, calificativo relacionado con un estatus de prestigio que en la actualidad resulta de difícil comprensión, puesto que hoy el prestigio popular va ligado a la imagen más que al ejemplo y el valor de un hombre es determinado por su cotización en el espectáculo más que por el coraje o la integridad. Si dejamos hablar a los hechos, José Pellicer pertenece a la estirpe de los grandes hombres, aquellos que han querido acabar radicalmente con la injusticia y la explotación y han puesto toda su inteligencia y todo su empeño en ello, alcanzando en la tarea cotas muy altas. Su trayectoria al servicio de la revolución proletaria es suficientemente explicativa. Su adhesión a la causa revolucionaria fue tanto más sentida y verdadera por cuanto no estaba basada en motivos económicos, siendo de una familia con medios. Se hizo anarquista por idealismo; su entrega fue siempre altruista, pagando con su persona y buscando la dignidad de los débiles y oprimidos en el combate contra los poderosos y explotadores. Ejemplar como hombre de acción y como hombre de ideas, Pellicer alcanzó el rango de figura histórica al representar su persona la adecuación ideal entre el pensamiento emancipador de la clase oprimida y la lucha efectiva por su liberación. Fué atraído por el anarquismo en fecha temprana. En 1931, con tan sólo diecinueve años, era secretario del Ateneo de Divulgación Anarquista de Valencia. Su valía y arrojo le hicieron destacar entre los anarquistas valencianos ya que representó al Comité Regional de la Federación de Grupos de Levante en el Pleno Peninsular celebrado en Barcelona a finales de julio de 1932. Se afilió a la CNT ese mismo año como mecanógrafo. Su militancia revolucionaria fue incesante, participó en todas las luchas insurgentes de su tiempo, en las de 1993 y en la de 1934, padeciendo por ello persecución y cárcel. Merece destacarse su intento de sublevar el cuartel donde estaba movilizado en la huelga insurreccional de Manresa, en octubre de 1934, por lo que fue juzgado y sentenciado a la deportación. Sus compañeros le sacaron del barco que le debía llevar a Villa Cisneros. Hasta el 19 de julio se pasó el tiempo entrando y saliendo de la cárcel. Su militancia en el grupo “Nosotros” de la FAI, su actividad en los comités de defensa de la CNT y por encima de todo su intervención en la famosa Columna de Hierro, cuya sola mención hizo temblar durante meses a cuantos partidarios del orden opresivo en la modalidad que fuese la escuchaban. Con apenas unos centenares hombres más armados con el entusiasmo que con el material insuficiente conseguido en el asalto a los cuarteles de la Alameda de Valencia, Pellicer, Rafael “Pancho Villa”, Rodilla, Segarra y demás compañeros libraron batalla en Barracas, Sarrión y Puerto Escandón, haciendo retroceder a los fascistas hasta las puertas de Teruel. Quedó liberada del fascio una extensa zona, aliviándose la presión sobre Castellón y Sagunto. Entonces brilló no solo por su arrojo, sino por sus dotes de organizador y estratega de la revolución libertaria, tanto como empezaban a hacerlo Durruti, Máximo Franco o Francisco Maroto. Era culto, políglota, teóricamente preparado, con ideas muy claras a las que sabía dar una expresión incisiva, lo que unido a su alta estatura y voz segura, imponía a quien se le aproximara. Quienes le conocieron y compartieron sus ideas y objetivos le reconocían una dimensión humana y un carisma nada corrientes, virtudes que resaltaban más al acompañarse de un desinterés y de una humildad admirables. Las necesitó para encabezar una columna compuesta por gente que no reconocía ninguna autoridad y para dar sentido revolucionario a su ímpetu. La Columna de Hierro colaboró con los campesinos de los pueblos en los que se desplegó, mostrándoles la manera de ser libres. Las primeras experiencias de comunismo libertario tuvieron lugar al calor del combate de los milicianos. Más que ninguna otra, ni siquiera la Columna Durruti, la Columna de Hierro actuó a la vez como milicia de guerra y como organización revolucionaria: levantó actas de sus asambleas, publicó un diario (“Línea de Fuego”), distribuyó manifiestos y lanzó comunicados, porque necesitaba explicar sus acciones en la retaguardia y justificar sus movimientos y sus decisiones ante los trabajadores y los campesinos. Una organización tal predica con el ejemplo y deja constancia de él. Esa fue su principal particularidad, que Burnett Bolloten rescató en su libro “El Gran Camuflaje”.
Los historiadores se han portado muy mal con él por la sencilla razón de que jamás han contemplado la guerra civil como una revolución fallida, la última de las revoluciones sostenida por ideales emancipatorios, y han tratado de presentarla como un levantamiento militar y clerical contra un poder democrático legítimamente constituido. Obrando así, los historiadores tomaban partido por la República y oscurecían adrede el enfrentamiento feroz entre clases que subyacía debajo del manto político republicano. La acción independiente y revolucionaria de toda una clase histórica, el proletariado, fue ninguneada, y con ella sus mejores logros sociales y sus figuras más señeras. Incluso el dolor y sufrimiento de las víctimas fue obviado. Las fosas comunes sólo se han abierto casi treinta años después de muerto Franco. El interés político de los futuros dirigentes posfranquistas requería una amnesia social y sus historiadores se la servían en bandeja. La democracia española se edificó con el olvido.
Tampoco, y eso es más grave, los libertarios de ahora han prestado demasiada atención a sus héroes, fuera de la deplorable santificación de Durruti. Empeñados en hacer de él un mito, acabaron por matar al revolucionario. Es tan comprensible como lo anterior. El peso del pasado es demasiado fuerte para los libertarios actuales, que se desconciertan y deprimen ante sus responsabilidades históricas. Por eso se sienten cómodos con renegados patéticos como García Oliver, heroicos moderados como Juan Peiró, o huecos figurones como Federica Montseny. Además, no hay que pasar por alto el hecho de que muchos cenetistas tuvieron bien poco de revolucionarios y su actuación, a la luz de la historia, resulta en efecto descorazonadora y desconcertante. Si añadimos a ello el hecho de que importantes cenetistas valencianos como Juan López y los seguidores del manifiesto de los Cinco Puntos colaboraron en los años sesenta con el franquismo, no nos extrañará que José Pellicer resulte indigerible para muchos de sus correligionarios. Sus propias virtudes le perjudicaban porque reflejaban los peores defectos de sus adversarios dentro de la CNT. La integridad de Pellicer hacía más lamentables sus ambiciones y más vergonzosas sus capitulaciones.
Sabido es que el movimiento libertario se encontraba profundamente dividido en cuanto a principios, tácticas y finalidades, y el Congreso de Zaragoza no consiguió zanjar la cuestión. Cuando se levantaron los fascistas el 18 de julio, rápidamente se dibujaron entre los anarcosindicalistas dos líneas de actuación antagónicas, una posibilista y contemporizadora y la otra idealista y revolucionaria. En esta estuvo Pellicer, como, dado su talante, no podía ser de otra forma. En Valencia las dos posiciones, representadas por el Comité de Huelga, sindicalista, y por el Comité de Defensa, faísta, despuntaron desde el primer día. Tras la toma de los cuarteles ambas tendencias encontraron su camino sin estorbarse; la una reconstruyó la legalidad republicana a través del Comité Ejecutivo Popular, órgano autónomo que incorporaba en clave política a la nueva realidad representada por la irrupción de la CNT y la UGT. La otra creó por un lado comités de base que pasaron a controlar fabricas y pueblos, y por el otro, organizó las columnas de milicianos que contuvieron a los militares en Teruel, Andalucía y Madrid. José Pellicer representa al empuje revolucionario de los trabajadores y campesinos valencianos; Juan López, su contrafigura, representa la habilidad política de la burocracia libertaria en ciernes, buscando aposentarse en la gestión de las parcelas de poder conquistado, especialmente en el campo económico. La tendencia contemporizadora de la CNT, mayoritaria entre los militantes valencianos, transigirá con las formas de autoridad y legalidad burguesas con tal de participar en ellas, mientras que la tendencia revolucionaria se estancará en el frente falta de armas y demás pertrechos de guerra, descubriendo una retaguardia donde todo continuaba como antes, sin el menor atisbo de espíritu revolucionario. Las justicieras expediciones a la retaguardia de la Columna de Hierro en busca de armas en las casernas de la Guardia Civil o de la nueva policía comunista Guardia Popular, por no hablar de la quema de archivos o los asaltos a las audiencias, pusieron a los dirigentes colaboracionistas de la CNT en mala postura frente a los demás socios políticos. Entonces dejaron solos a los revolucionarios frente a la legalidad republicana reconstruida y armada. El resultado fue la masacre del 30 de diciembre en la Plaza de Tetuán en la que el mismo Pellicer salió herido, prefiguración bien adelantada de los hechos de Mayo en Barcelona. Treinta anarquistas fueron asesinados y más de ochenta heridos sin que los representantes oficiales de la CNT hiciesen otra cosa que lamentarlo. Los revolucionarios se vieron atrapados en el chantaje moral a que les sometía su propia Organización: si abandonaban el frente para vengarse provocarían una guerra civil en el bando republicano que iba a dar la victoria al fascismo. No quedaba sino posponer el desquite para tiempos mejores. Pero al ceder en ese punto hubieron de ceder en todos. En la disolución de los comités, en la entrada en el gobierno de cuatro ministros anarquistas, en el desarme de los campesinos colectivistas y en la militarización de las columnas. De nuevo el chantaje: o atemperarse o desaparecer. La militarización fue acordada con noventa y dos miembros de la Columna de Hierro presos en las Torres de Quart por los sucesos de Vinalesa, entre ellos Pedro Pellicer, su hermano, responsable del cuartel de Las Salesas. Sin embargo sería injusto decir que José Pellicer se plegó a las circunstancias como por ejemplo sugiere Mera en sus memorias. En el seno de la misma FAI, Pellicer, como miembro del grupo “Nosotros” pugnó por la conducta orgánica más acorde con las ideas de liberación y no aceptó las alianzas con los otros sectores autodenominados antifascistas sino transitoriamente, por imperativos de guerra. Con fondos de la columna, sus compañeros fundaron el diario “Nosotros”, dotando a los grupos anarquistas valencianos de la mejor publicación ácrata que haya habido en la península. “Nosotros” no se atuvo a las directivas oficiales mientras fue controlado por el grupo de Pellicer, y fue portavoz del mejor espíritu revolucionario anarquista hasta que la FAI se transformó en partido político y el Comité Peninsular lo escogió como vocero, apoderándose de él a través de arteras maniobras en los plenos.
Los revolucionarios fueron sustituidos por burócratas, y los que no se refugiaron en sus sindicatos lo hicieron en sus unidades militarizadas esperando tiempos propicios. Pero los buenos tiempos de la revolución jamás volvieron. Pellicer fue herido en Albarracín y separado de la brigada 83, la antigua Columna de Hierro, cosa que aprovecharon los comunistas, mucho más fuertes en el gobierno de Negrín, para detenerle mediante agentes del SIM y llevarle de checa en checa. No se atrevieron a asesinarle como hicieron con Andrés Nin y tras nueve meses consiguió salir de la checa de la calle Valmajor de Barcelona. En octubre de 1938 fue reintegrado en el Ejército Popular al frente de la brigada 129, pero los comunistas lograron relegarle al mando de un batallón. La partición de la España republicana le pilló en la zona centro. En los últimos días de la guerra, ya en Alicante, se preocupará, como siempre, de poner a salvo a los demás, aun a costa de su persona. Detenido por los italianos, fue delatado y salvajemente golpeado por los vencedores. En su traslado a Valencia sufrió varios simulacros de fusilamiento. Durante tres años fue llevado de una prisión a otra. No tuvieron bastante con las torturas y ya que no pudieron destruir su hombría y entereza con palizas y humillaciones lo intentaron con la más pérfida de las maniobras: trataron de corromperle a cambio de perdonarle la vida. Le ofrecieron ir a combatir a los rusos. No sabían sus verdugos que alguien como Pellicer no se vendía, que no había nada en el mundo con qué comprar su honor. Pellicer se enfrentó a la muerte con serenidad. Fue fusilado en Paterna, junto a su hermano Pedro, compañero de lucha. Aunque hoy tenga tan poco sentido el valor, quizás porque no tenga precio, que quien sienta vibrar en su interior la llama de la rebeldía intente comprender que ese día murieron dos valientes. Sin embargo sus ejecutores no lograrían matar al símbolo, puesto que los hermanos Pellicer simbolízan el lado invencible de la revolución: la conciencia insobornable y el anhelo de libertad.
Ningún poeta ha cantado las hazañas o el calvario de José Pellicer, tan cierto es que la poesía abdicó su función liberadora al postrarse ante la pistola de Líster. Tampoco la vida heroica de José Pellicer no tiene interés para los historiadores que ignoran la revolución social y se limitan a arreglar las apariencias para restar legitimidad al franquismo y poco más. Menós interés si cabe mostrarán los herederos del anarquismo de Estado, los hinchas de aquellos traidores de antaño, adalides de la colaboración de clases, para quienes el pasado es algo brumoso cuyas verdades han de ser explicadas a los legos desde el templo de la ortodoxia circunstancialista y del santoral orgánico. Pero para los revolucionarios, o simplemente, para los partidarios de la verdad, para aquellos que no ven en la ideología anarquista algo pintoresco e inofensivo con que entretenerse, mantener en el olvido la memoria de José Pellicer es más que un crimen; es la peor ofensa que se puede cometer contra los ideales por los que luchó y murió. Nadie puede considerarse, en Valencia sobre todo, anarquista, y por ende, revolucionario, sin tener presente el ejemplo del mejor de todos los anarquistas y del mayor de todos los revolucionarios. La memoria es de lo único que no pueden prescindir los idearios derrotados. Es lo único que puede guiar en el presente a quienes los profesan. Por lo tanto, en lo que concierne al patrimonio humano de la revolución española, ignorada por la mayoría, combatida por todas las fuerzas del orden burgués, abandonada por el proletariado europeo y traicionada por unos cuantos que debieron defenderla, la biografía de José Pellicer es la asignatura pendiente.

viernes, 10 de agosto de 2007

Setenta años de la muerte de Barbosa


El 22 de agosto se cumplen setenta años de la muerte de Diego Rodríguez Barbosa, anarcosindicalista, maestro, escritor y articulista que fue asesinado en 1936 en el Arroyo del Sotillo por chiclaneros del bando fascista, que tras torturarle le cortaron la cabeza y jugaron al fútbol con ella. No fue el único caso parecido a éste que hubo en nuestra ciudad. Fue obrero y campesino, luchador y defensor de los derechos de estos.

La vida de Diego Rodríguez Barbosa estuvo llena de contrastes. Nació en Chiclana en 1882. Sus primeros pasos los dio en un colegio de monjas y después continuó sus estudios en un colegio nacional . Su constancia y voluntad, impropias de su edad, le hizo adquirir una cultura fuera de lo normal. Asimilaba las enseñanzas del maestro con gran facilidad. Pero como solía ser normal entonces, sus padres se vieron obligados a sacarlo de la escuela ya que por motivos económicos no podían pagarle estudios superiores.

Al cumplir los dieciocho años Diego llevaba ya la secretaría de un partido republicano (lo más avanzado entonces en Chiclana ideológicamente) y tres años más tarde, en unión de un compañero apellidado Serrano constituyeron una sociedad netamente obrera, que venía a ser como el prólogo de la Organización Confederal CNT que entonces aún no existía. Dicha asociación tenía por objeto defender las causas de los trabajadores, que se encontraban bajo la tiranía capitalista, y que intentó dividir a trabajadores y sindicalistas bajo la amenaza de despedir a los primeros si seguían en la citada sociedad. El miedo y la ignorancia provocaron numerosas deserciones, haciendo que Rodríguez Barbosa marchara a Buenos Aires. No le gustó Argentina y regresó a Europa, París concretamente, donde residía un hermano. Era 1918, a punto de terminar la Primera Guerra Mundial, viviendo algunos bombardeos alemanes.


VUELTA A CHICLANA

Diego regresó a nuestra ciudad poco después y se unió libremente a Manuela Pareja, de Conil, con la que tuvo seis hijos, el primero de ellos, Arquímedes, murió en la guerra civil. Su hermano, al regresar de París, le compró un terreno para que pudiera ser independiente y durante esa etapa se dedicó a la enseñanza, dando clase a hijos de compañeros de partido y trabajadores en general, totalmente gratis.

En Cádiz fundó un semanario, "Rebelión", puramente anarquista. En mayo del 36 asistió al congreso de la CNT en Zaragoza como delegado del sindicato de campesinos en Chiclana. En julio de ese mismo año estalló la guerra. Por toda la provincia se llevaron a cabo crímenes y ajustes de cuentas entre ambos bandos. En esta zona eran mayoría los fascistas de Franco.


ESCRITOR Y ARTICULISTA

Diego Rodríguez Barbosa fue detenido en 1923 y encarcelado en el penal del Puerto de Santa María con los demás miembros del comité local y provincial de la CNT. Entonces se encontraban bajo la dictadura de Primo de Rivera. En los tres meses que estuvo preso escribió algunas de sus novelas como Desahuciados, Pastora y bohemios, La hija del sepulturero; Venganza, amor y sacrificio ... .
Así mismo, escribió innumerables artículos en la prensa libertaria de la época, en los que trataba la situación de los trabajadores, la vendimia, el antimilitarismo y pacifismo, etc. No es de extrañar que practicara el naturismo y fuese vegetariano. También sabía hablar el esperanto, ese idioma común para todos los habitantes de la Tierra, que muchos años después, en vez de haber avanzado en su expansión, parece que se ha estancado de forma alarmante.

MACABRA MUERTE

Decíamos un poco más arriba que había estallado la guerra civil. Diego fue uno de los que la sufrió. Todos conocemos casos de ensañamiento durante la contienda, con atroces crímenes que nos hacen dudar de que el ser humano sea racional y merezca ser llamado así. Con Rodríguez Barbosa ocurrió uno de esos episodios del que todos deberíamos avergonzarnos. Se encontraba escondido en los alrededores de nuestra ciudad cuando fue descubierto por uno del otro bando, delator reconocido. En compañía de otro, que posteriormente quedó paralítico y de algunos que se les unieron después, quisieron obligarle a gritar ¡¡Arriba España!! y ¡¡Viva Franco!!, negándose éste y gritando con entereza: ¡Viva el comunismo libertario!.

Era el 22 de agosto del 36 y se encontraban a unos siete kilómetros de Chiclana, en el Arroyo del Sotillo. Durante el trayecto entre el lugar donde fue descubierto y a donde fue trasladado, le torturaron cruelmente. Ya en el Sotillo, le ajusticiaron y después le cortaron la cabeza. Con total indiferencia, como si fuera lo más normal del mundo, comenzaron a jugar al fútbol con ella, como si fuera un balón.

Esta historia es una más de las muchas que entonces tuvieron lugar, aunque no todos tuvieron una vida tan intensa como Diego. Fue valiente y hasta temerario, no importándole ser encarcelado si ello era motivado por defender a los trabajadores. Sus ideales estaban por encima de todo y gozó de la simpatía de estos. Chiclana debería hacerle un reconocimiento por lo que significó en el mundo del sindicalismo y la lucha obrera.Te recordamos compañero
 El miliciano cnt Chiclana

Ataque fascista contra nuestra Memoria en Cercedo





El monumento dedicado a Francisco Arca Valiñas y Secundino Bugallo Iglesias -dos trabajadores de Figueroa (Cerdedo), militantes de la CNT, paseados y asesinados el 13 de agosto de 1936- situado en Ponte do Barco de Pedre (Cerdedo), fué objeto de un nuevo atentado protagonizado por las huestes fascistas.

Los vándalos arrancaron la placa en la que figura una inscripción donde puede leerse `Murieron por la libertad`, y nombra también a todos los cerdedenses que tuvieron el mismo destino o fueron objeto de cualquier tipo de represalia por defender la libertad.

Se produjo en esta semana y se trata del tercero en menos de un año. Antes de la inauguración, celebrada el 12 de agosto de 2006, quisieron borrar la placa prendiéndole fuego, pero no pudieron conseguirlo. Días después del acto volvieron al lugar para arrancarla y hacerla desaparecer por primera vez.

La asociación ecologista y cultural Verbo Xido, promotora de la iniciativa que hizo posible erguirlo y restaurarlo, emitió un comunicado de condena por este nuevo atentado perpetrado contra un monumento que el pueblo libre de Cerdedo erigió a los 70 años de los asesinatos, y entiende que tales hechos son unas verdaderas agresiones contra valores como la libertad y la inteligencia, que no hacen más que animar la necesidad de seguir trabajando por la recuperación de nuestro pasado, pese a quien le pese.

No deja de llamar la atención la total impunidad con que és posible actuar en Cerdedo, llevando dolor a las gentes que un día dieron lo mejor en la defensa de la legalidad y en procurar una sociedad más justa , en primera persona o a través de sus familiares o allegados.Sus ejemplos son la energía que hace ondear la bandera que erguimos ahora y erguirán los nuestros en el futuro.

Sorprende, porque mientras colectivos como Verbo Xido, y otros esparcidos por Galicia que trabajan por la recuperación de la memoria histórica, cumplen con todos los requisitos y superan no pocos obstáculos para mantener siempre sus actividades en el marco de la legalidad, una institución como el Concello de Cerdedo da marcha atrás y revoca el acuerdo plenario de retirar una calle dedicada a quien fué un reconocido falangista: Manuel Gutiérrez. Además de homenajear a aquellos que son responsables directos de la destrución de la democracia, actuaciones de este tipo alimentan la bestias como las que acudieron a Ponte do Barco a dejar una pegada de sus miserias morales, impotencia y cobardía

jueves, 26 de julio de 2007

El PERIODICO SOLIDARIDAD OBRERA CUMPLE 100 AÑOS


Se cumple un siglo de historia del periódico Solidaridad Obrera, popularmente conocido con el diminutivo de Soli, el medio de comunicación masivo más importante hasta la Guerra Civil, que marcó hitos en la historia del periodismo mundial. Desde su fundación en 1907, no ha dejado de estar siempre en el candelero de la información.
Algunos de sus directores y miembros de la redacción sufrieron prisión y torturas, y no por ello dejó de faltar a la cita con los trabajadores. Su influencia fue de tal calibre que en los años 30 para anunciar, por ejemplo, una huelga general, única y exclusivamente se insertaba el anuncio en la Soli, sin pegar un solo cartel en la calle, lo que da idea del tiraje y lectura de la misma por parte de los trabajadores.
El concepto periodístico de aquella época poco tiene que ver con el de los últimos veinticinco años; por entonces al director y algunos redactores se les exigía -por parte de la Confederación Nacional del Trabajo, de la que Soli es portavoz- dedicación exclusiva y remunerada en algunos casos. De hecho la misma CNT catalana instauraría la figura del “periodista confederal”; este concepto acuñado durante muchos años sirvió tanto para los llamados “directores obreros” como para los que acreditaban un título periodístico. Fueron directores de Soli en los años 20 y 30, entre otros: Ángel Pestaña, Hermós Plaja, Joan Peiró, Eusebi Carbó, Sebastià Clara, Felipe Alaiz, Liberto Callejas, Manuel Villar, Jacinto Toryho y Josep Viadiu.
Las diferentes corrientes dentro de la CNT y el enfrentamiento entre sindicalistas y anarquistas también tuvieron su reflejo en la Soli, que fue pantalla de unos y otros como quedó demostrado con el caso del trentismo. Algo bien diferente a esta última etapa, donde la política de no convertir el diario en un boletín interno, ha marginado un debate y posterior reflexión sobre la propia marcha de la CNT y del movimiento libertario en general. Las diferentes divisiones ideológicas o tácticas que se han producido en estos veinticinco años, salvo excepciones, apenas si tienen reflejo en las páginas de la Soli.
Poca o casi ninguna atención le han dedicado los historiadores e investigadores a la historia de la Soli en toda su existencia, salvo el excelente trabajo de Susanna Tavera, “Solidaridad Obrera: el fer-se i desfer-se d’un diari anarco-sindicalista, 1915-1939” o trabajos puntuales como el de Paco Madrid y Ferran Aisa en el folleto que editó el Ateneu Enciclopèdic Popular con ocasión del 80º aniversario de su fundación en 1987.
Poca atención, para tanta historia del periodismo combativo en España.

martes, 24 de julio de 2007

18 DE JULIO EN CÁDIZ Y SAN FERNANDO


Cádiz y San Fernando fueron las primeras ciudades de la Península en sufrir las consecuencias del intento de golpe de Estado de 1936, el cual desembocaría en la guerra civil que asolaría el país desde 1936 a 1939.El isleño José Enrique Varela Iglesias, que cumplía arresto militar una vez más a causa de sus reiteradas conspiraciones contra la República, es liberado el 18 de julio de su reclusión en el Castillo de Santa Catalina en Cádiz por el gobernador militar, general López-Pinto Berizo. Acto seguido, Varela se pone al mando de las tropas alzadas y se hará con el control de la ciudad, tras asediar y rendir el Gobierno Civil. La resistencia popular fue escasa, lo que avala la afirmación de que en la provincia –y más aún como veremos, en San Fernando- no hubo guerra, sino simplemente represión.
En San Fernando, Ricardo Olivera Manzorro, a quien la República le retiró la confianza pocos días antes, fue nombrado comandante militar por los insurgentes, aprestándose inmediatamente a publicar el bando de guerra y a ordenar a fuerzas de Marinería e Infantería de Marina la ocupación de los puntos estratégicos de la ciudad. Al respecto, la historiadora Alicia Domínguez Perez, en su libro ‘El verano que trajo un largo invierno’, reseña cómo en San Fernando, “(…) los únicos que resistieron al alzamiento fueron las dotaciones de los buques Lauria y Cánovas del Castillo. El primero fue cañoneado desde tierra, provocando esto su hundimiento, y el Cánovas, bombardeado desde el aire por dos aviones, izó la bandera blanca. La dotación fue desarmada y detenida”. No tardaría mucho en iniciarse una feroz purga contra la oficialidad y la tropa que se mostró leal a la República.

El 21 de julio los golpistas locales escenifican la constitución de la nueva Corporación Local. Ocupa la presidencia el susodicho Ricardo Olivera Manzorro, a quien acompañan seis oficiales, entre ellos Ricardo de Isasi Ivisón, “al objeto de posesionarlos en los cargos para que han sido designados en este Ayuntamiento”. En su discurso, Olivera Manzorro emplea la excusa que los facciosos usaron para confundir a la ciudadanía: “El glorioso movimiento emprendido por el Ejército y la Marina de Guerra (…) tiene como principal misión instaurar en España una República honrada y digna, restablecer el principio de autoridad y volver por los fueros de la Justicia que anularon totalmente los hombres que formaron el Gobierno de ese Frente Popular (…) Me persono en funciones de Comandante Militar para hacer cargo de su Presidencia al Sr. Comandante de Intendencia don Ricardo Isasi”. El discurso acaba con sendos vivas a España y a la República, aunque esta última palabra acabaría siendo tachada. El alcalde impuesto, Ricardo de Isasi, también dirige una alocución a los asistentes: “(…) Siempre dentro de la Ley, actuaré en todo momento inspirado en favor de los intereses de San Fernando (…)”, a la vez que declara su respeto “(…) a todas las autoridades”, pese a que pronto sería cómplice en el asesinato del alcalde, Cayetano Roldán Moreno, y de buena parte de los concejales democráticamente elegidos.

Como explica Alicia Domínguez, los sediciosos comenzaron una sistemática destrucción de todo lo que oliera a República, incluyendo el exterminio, el expolio y la depuración. En San Fernando, los primeros en ser aprehendidos y asesinados fueron los líderes de sindicatos (CNT y UGT) y partidos de izquierda (Izquierda Republicana, PSOE y PCE), así como un buen número de militares que se mantuvieron leales a la República y supuestos masones. También fue pasado por armas el pastor protestante Miguel Blanco Ferrer. Nada se dejó a la improvisación en la actividad represora. Tal como refiere José Casado Montado en ‘Trigo Tronzado. Crónicas Silenciadas’, y siguiendo las directrices del ‘cerebro’ del golpe, general Emilio Mola Vidal, en San Fernando también se practicaron homicidios selectivos y alevosos, toda vez que los facciosos, auxiliados para ello por falangistas, tenían perfectamente previsto y planificado a quiénes había que matar. Prueba del afán de exterminio que los movía lo constituye el castigo inflingido a las familias Barbacil y Roldán, a las que asesinaron todos sus miembros varones (padre y dos hijos, en el primer caso, y padre y tres hijos en el segundo).

José Casado expone que los primeros asesinatos en San Fernando tuvieron lugar el 21 de julio de 1936, y en su libro llega a contabilizar hasta veintiséis fusilamientos, estando datados los últimos en 1941. Todo apunta a que los hoy por hoy documentados sean solamente la punta del iceberg. En ‘Trigo Tronzado’ pueden leerse nombres y apellidos de 129 individuos, pero de muchos no quedó rastro alguno.

La mayoría de estas personas pasaron antes de ser asesinadas por un encarcelamiento en condiciones infrahumanas, hacinados y hambrientos bien en los calabozos del Ayuntamiento, bien en los penales de La Casería o de Cuatro Torres (en el Arsenal de la Carraca), aunque algunos fueron recluidos en la cárcel de El Puerto de Santa María.

Los lugares de ejecución más comunes: la tapia del cementerio, el caño ‘La Jarcia’ (en las inmediaciones del penal de Cuatro Torres), Barrio Jarana (concretamente en el paraje de Pino Gordo) y Las Canteras (Puerto Real). En el caso de las inhumaciones realizadas en San Fernando, los cuerpos fueron enterrados en fosas comunes; la única localizada hasta el momento se encuentra en el cementerio, siendo probable que el resto se encuentren diseminadas por el término municipal, sobre todo en terrenos militares, y más específicamente dentro del Arsenal de La Carraca. Hoy por hoy se ignora el número de cuerpos que alberga la gran fosa común del cementerio isleño, pero testimonios orales hablan de varios centenares.

Fuente: Diario Bahía de Cádiz Digital. Artículo de Juan Luis Martínez (miembro de AMERE

lunes, 23 de julio de 2007

La CGT contra la memoria y el patrimonio histórico de la CNT.


CNT de Vigo
En lo que va de año, de manera sorpresiva ha aparecido en algunas empresas propaganda de la CGT en la que se hace alusiones respecto a su continuidad espiritual con la CNT, desempolvando el conflicto de las siglas. También dicha organización está realizando por toda la geografía de España, exposiciones, charlas y otros eventos en los que aparecen homenajeados la CNT, la FAI, la AIT, y el movimiento libertario en general.
Para los que sabemos de que “pie cojean”, no dudamos desde el primer momento que algún interés deben tener. No se trata de sembrar la confusión, ya que esto lo hacen todos los días, sino que un interés más fuerte hay detrás de todo ello… y finalmente descubrimos el porqué: SE TRATA DE UNA CUESTIÓN DE DINERO.
Si enlazamos su demanda ante el TS, con lo que dice la Ley 4/1986, de cesión de bienes de patrimonio sindical acumulado en su Disposición Adicional Segunda, tenemos que concluir que la devolución de los bienes de patrimonio sindical histórico se realizarán a las organizaciones sindicales a las que les fueron substraídos dichos bienes o, en su caso, a los sindicatos de trabajadores que acrediten ser sus legítimos sucesores. El problema estriba ahora en saber a quién quiere referirse la Ley con el término “sucesor”. Y esto lo aclara la Exposición de Motivos en su punto 5º de la misma Ley 4/1986. Dice que habrá que entender por “sucesor” lo que por dicho término entienden los reiterados informes del Comité de Libertad Sindical de la OIT.
Y aquí empieza la fiesta, porque buscando en la página web de la OIT, aparecen dos informes esclarecedores sobre este tema y que, además, esclarecen otras muchas cosas más.
Con fecha de 21 de marzo de 1986, dos meses después de promulgarse la Ley 4/1986, una tal “Confederación Nacional del Trabajo” de España presentó una queja ante el Comité de Libertad Sindical de la OIT, sobre una serie de cuestiones que afectaban al patrimonio sindical acumulado, histórico, subvenciones, etc. Se trata del Caso nº 1366, informe nº 246.
Una vez leído el informe, uno se da cuenta que estamos ante una queja presentada por la escisión de la CNT, que en aquellos momentos estaba reivindicando el patrimonio y la titularidad de la persona jurídica de la CNT.
El informe en sus conclusiones finales, por lo que respecta a patrimonio sindical histórico, le indica a la escisión <"en caso de disolución de una organización, sus bienes deberían ser distribuidos en definitiva entre los miembros de la organización desaparecida o transferidos a la organización sucesiva", entendiendo por ésta, "la organización u organizaciones que persiguen los fines para los que se hubieran constituido los sindicatos disueltos y lo hacen con el mismo espíritu" (véase 196. informe, caso núm. 900 (España), párrafo 258).>
Esta es la razón por la que la CGT está realizando actos de homenajes, edición de libros, etc. a la CNT, FAI y AIT, organizaciones que odia y desprecia. ÚNICAMENTE SE ACUERDAN DEL ANARQUISMO CUANDO APARECE EL DINERO POR MEDIO. Por ello, desde la CNT hacemos un llamamiento a toda la organización para que NO HAGA NINGÚN ACTO DE ESTE TIPO CON LOS TRAIDORES, que tratan de confundir al TS con este tipo de homenajes, haciéndose pasar ellos por “sucesores” de la CNT.
El problema que van a tener ante el TS los traidores, entre otros, es demostrar que la CNT se disolvió. Pues en el informe nº 194, Caso nº 900 de España, promovido en el año 1978 por la UGT, aclara el Comité de Libertad Sindical que como la UGT no fue disuelta sino proscrita, ya que continuó su actividad tanto en el interior de España, como en el exterior, no cabe, por tanto, hablar de sucesión de personalidad jurídica, ya que la UGT sigue existiendo. Otro tanto se podría decir de la CNT.
Volviendo al informe emitido por la queja de la escisión, extraemos una información valiosísima. En primer lugar, el gobierno español responde a la queja de la escisión ante la OIT, afirmando que dicha organización se trata de “una organización casi marginal de entre los sindicatos minoritarios” al disponer en aquellos momentos de 107 representantes de entre los 14770 totales que había en España. Por tanto, todo lo dicho con respecto a la escisión minoritaria por parte de la CNT, es rotundamente cierto. La escisión solamente tenía representación unitaria en alrededor de 50 empresas de todo el estado.
En segundo lugar, salen en dicho informe a relucir las subvenciones que recibieron desde un primer momento, como todos los sindicatos, en el año 1983. Si sumamos la subvención de 1983 y la de 1984 que reciben del MTAS, arroja una cantidad de 4.578.399 pesetas de la época, cantidad suficiente para realizar su congreso fundacional (congreso de reunificación) en el Paseo de la Castellana, en 1984. Lo dicho, una escisión pagada por el estado, socio accionista mayoritario de la CGT (a día de hoy, también). Lo más vergonzoso es que, no contentos con lo que recibían, llegaron hasta el TC para que se les diera más subvenciones. Y después decían con la boca grande que todo eso de las subvenciones de la CGT es un bulo de los sectarios de la CNT-FAI.
En tercer lugar el gobierno aclara en dicho informe que desde un primer momento, a principios de los años 80, la escisión tuvo acceso a todos los informes que obraban en manos del ministerio sobre patrimonio sindical acumulado e histórico de la CNT. La CNT, para poder acceder a dichos informes le costó varias demandas ante el TS. No deja de resultar ridículo el discurso de los traidores, de que a nosotros el TS nos concedió las siglas porque al estado le interesaba. Pues para interesarles tanto como ellos dicen, muy buenas migas hacían desde el primer momento.
Dice el refrán “el que me mancha, no me limpia”. ¡A defender a la CNT!